En Contacto con Dios: Vivir para Honrar a Dios
— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Recibimos en este día, a todos los hermanos y amigos, como también a los simpatizantes del Templo Unción, estando “En Contacto con Dios”, deseando que podamos desarrollar todas nuestras capacidades y aquellas que están inertes, puedan ponerse en práctica, con la buena voluntad de cada uno y la ayuda de Dios.
En estos tiempos que vivimos, muchos lo hacen para lograr avanzar en su potencial, tratando de lograr una mejora social, como en sus profesiones, talentos o dones que se sienten capaces. No todos logran el deseo de su corazón, pero luchan cada día para tener una vida mejor. Y está bien que eso ocurra, pero no debemos olvidar que la vida es dada por Dios para, sobre todas las cosas, más allá de nuestras ambiciones personales, podamos ser agradecidos por las oportunidades que Él nos presenta cada día. Si bien todo esto ocurre en nuestro interior, el apóstol Pablo dice en Romanos 14:8, (NTV) “Si vivimos, es para honrar al Señor, y si morimos, es para honrar al Señor. Entonces, tanto si vivimos como si morimos, pertenecemos al Señor”. Es decir, que a lo largo de nuestra vida todo lo que hagamos, es dar gracias a Dios, por la vida que nos dio, y aun después de la vida sigamos honrándolo porque nuestra vida le pertenece a Él y solo a Él.
“Estamos acá, para que podamos vivir para el Señor, sembrando el mismo amor que Él ha colocado en nuestros corazones”
Muchos nos creemos amo y señor de la vida nuestra, y están aquellos que se creen amo y señor de la vida del prójimo. Sin embargo, la vida es un regalo que Dios nos dio, para que la vivamos a la manera que Él lo planeo en los cielos para cada uno de nosotros. La única forma en la que lo podemos saber, es estando más cerca de Dios cada día, sobre todo leyendo La Biblia, que es allí donde Dios nos habla, y nosotros hablando con Él, en la oración, teniendo una estrecha intimidad.
Así como conocemos a las personas cuando pasamos tiempo con ellas, conocemos a Dios, cuando nos tomamos un tiempo para estar en una relación más cercana cada día. Pablo está diciendo que nuestra vida, “le pertenece a Dios”, si partimos de este concepto, nos daremos cuenta, que Dios nos la ha dado para que la administremos de la mejor forma. Charles Spurgeón dice respecto de este versículo: “Estamos acá, para que podamos vivir para el Señor, sembrando el mismo amor que Él ha colocado en nuestros corazones”. Permanecemos en la tierra, como sembradores de su presencia, pero también cosechando lo que otros han sembrado.
Estamos acá para darle Gloria a Dios con nuestra vida y a través de nuestras vidas. Estamos acá, como colaboradores de Dios. De tal manera que debemos estar atentos a que nuestra vida alcance el objetivo que Dios se ha propuesto para con nosotros. Tengamos presente que; “somos embajadores del Amor de Dios en la tierra”. Vivamos vidas sinceras, útiles y que agrademos a Dios en todo, para “Alabanza de Su Gloria”. (Efesios 1:6) Dios nos Bendiga en este día y cada día en la vida que nos ha dado.
