En Contacto con Dios – Jesús está a la Puerta y Llama

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Una nueva semana hemos comenzado y lo hacemos estando “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad recibiendo juntos La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el libro de Apocalipsis 3:20 RV 1960.

Por medio del apóstol Juan en Apocalipsis cap. 2-3, Jesús envió siete cartas a siete Iglesias en Asia Menor, eran cartas personalizadas de instrucción, corrección y estímulo a las congregaciones locales.

“HE AQUÍ, YO ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO; SI ALGUNO OYE MI VOZ Y ABRE LA PUERTA, ENTRARÉ A ÉL, Y CENARÉ CON ÉL, Y ÉL CONMIGO.” El llamado de Jesús es sincero, es urgente y es personal; es una invitación a una comunión íntima con Él y a ser alimentados con La Palabra de Dios; Jesús sabe que no todos van a responder a Su invitación y le abrirán la puerta para tener una relación con Él aún en este tiempo que nos toca vivir como sociedad.

“HE AQUÍ, YO ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO.” La voz de Jesús llamó a Pedro, a Andrés, a Jacobo, a Juan, a Felipe, a Zaqueo, a María Magdalena, te llama a ti, me llama a mi porque nos ama tal como somos; el apóstol Pablo nos enseña en Filipenses 3:8-9 “Y CIERTAMENTE, AÚN ESTIMO TODAS LAS COSAS COMO PÉRDIDA POR LA EXCELENCIA DEL CONOCIMIENTO DE CRISTO JESÚS, MI SEÑOR, POR AMOR DEL CUAL LO HE PERDIDO TODO, Y LO TENGO POR BASURA, PARA GANAR A CRISTO, Y SER HALLADO EN ÉL, NO TENIENDO MI PROPIA JUSTICIA, QUE ES POR LA LEY, SINO LA QUE ES POR LA FE DE CRISTO, LA JUSTICIA QUE ES DE DIOS POR LA FE»; está justicia que nos habla el apóstol Pablo es por Gracia a través de la Fe.

Jesús está a la puerta y llama con amor, con paciencia, sin obligar a nadie, con compasión y aunque lo hayamos rechazado una y otra vez; Jesús siempre continuará esperando y llamando; estas siete cartas son un mensaje para ti y para mi aplicable y práctico para hoy.

Te invito a que podamos orar juntos – Jesús gracias por tu amor, tu compasión, tu paciencia y porque hoy se oye tu voz que nos llama a vivir en Ti que eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “HE AQUÍ, YO ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO; SI ALGUNO OYE MI VOZ Y ABRE LA PUERTA, ENTRARÉ A ÉL, Y CENARÉ CON ÉL, Y ÉL CONMIGO».