En Contacto con Dios: Plantados en la Casa de Dios
Buenos días tengan todos nuestros hermanos, y hermanas, como así también, nuestros amigos, amigas y seguidores del Templo Unción. En estos tiempos que estamos pasando, notamos que a muchos nos ha costado permanecer o ser constantes en nuestra relación con Dios. Muchos se lo atribuyen a la pandemia, que desde hace más de dos años viene afectando nuestra sociedad.
Pero en realidad todo lo que pasa, depende de nuestra verdadera y continua comunión con Dios. Sí, es verdad, que algunos dirán, pero yo oro, leo la Biblia o escucho algunos de los mensajes que se transmiten por las diferentes plataformas virtuales.
Si bien eso es lo que ha ayudado a muchos a recibir una Palabra de parte de Dios, alimentando su espíritu, debemos reconocer que en los tiempos que vivimos, no ha sido constante ni suficiente para crecer, solo nos ha mantenido siendo espectadores, pero no hacedores de Su Palabra, y mucho menos hemos crecido como Dios quiere que crezcamos.
En el Salmo 104:16 escribe su autor; “Se llenan de savia los árboles de Jehová. Los cedros del Líbano que Él plantó”. Dice Charles Spurgeon, que los cedros del Líbano, representan o deberían representar al cristiano, en el sentido de que le deben al Señor estar plantados. Y esto es cierto respecto a cada creyente. No fue plantado por sí mismo, sino que Dios lo plantó. El cedro del Líbano, es un árbol de características extraordinarias crece en montañas, en climas cálidos a húmedos y donde haya una estación de sequía bastante marcada. En la biblia al justo, al cristiano, se le compara con el cedro de Líbano; Salmo 92:12-13, que dice; “El justo florecerá como la palmera. Crecerá como cedro del Líbano. Plantados en la Casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios”. Si bien, hay diferentes tipos de cedros, el del Líbano, además, fue utilizado en la construcción del Templo de Dios, que realizó Salomón, de acuerdo a 2ª Crónicas 2:3. Una cosa que podemos agregar en este día, es que el Cedro del Líbano, no depende del ser humano para su riego, ya que están plantados sobre la roca, en la altura y no reciben agua de la mano del hombre, sino que es Dios quien provee para su sustento.
Hoy muchos han perdido de estar en la “Altura de la Presencia de Dios” y por abandonar ese lugar y descender hasta lo más bajo, perdieron la maravillosa provisión de Dios para su mantenimiento y crecimiento. Cada cristiano que permanece en la “Altura de la Presencia de Dios”, o por lo menos trata de ascender cada día, puede ver cómo va echando raíces en la Roca que es Cristo y se alimenta de su Presencia, dando el fruto verdadero y siendo parte de La Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo.
La savia que recorre el interior de los cedros, representa al Espíritu Santo que debe transitar en nuestro ser interior para así permanecer firmes en Su Casa, La Iglesia. Escuchamos de muchos lugares donde desearían estar reunidos y por causa de la persecución no pueden hacerlo, y si lo llegan a hacer, lo hacen poniendo en juego sus propias vidas y la de su familia.
Nosotros, en estos tiempos tenemos la oportunidad de escuchar Su Palabra, pero de ser parte de La Iglesia, y mientras tengamos oportunidad, es muy beneficioso estar reunidos, porque como dice David en el Salmo 133:1-3; “Es allí donde envía Dios, Bendición y vida eterna”. Por tal motivo el Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, te invita a poder ser parte de La Congregación, alimentando tu fe y tu espíritu, concurriendo a la iglesia personalmente y disfrutar de la Presencia de Dios y de la compañía de todos y cada uno de los hermanos. Esperamos que así suceda. Dios te Bendiga. Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio.
