En Contacto con Dios: Buena Tierra
Buenos días a quienes nos acompañan, escuchando y/o leyendo nuestros devocionales por medio de los grupos de la congregación o a través del Facebook del Templo Unción. Venimos hablando de los campos en los mensajes anteriores que pueden ver o leer en nuestra página. Pero en este día, quiero referirme a un pasaje, que podemos decir, nos lleva a los diferentes “campos”, que encontramos en la vida. Cuando salimos a compartir La Biblia que es la semilla, la Palabra de Dios, no andamos eligiendo o no deberíamos elegir, a quien o a quienes transmitirla. Cada uno dará cuenta el día de mañana que ha hecho con lo que ha recibido.
Cuando leemos la parábola del sembrador que nos menciona Jesús en Mateo 13:1-9. Notamos que el Señor dice en el evangelio en el versículo 3; “…el sembrador salió a sembrar”. Su finalidad era sembrar la Buena Semilla. El campo, como hemos dicho en oportunidades anteriores, depende de cada uno. Sí que es verdad que primero los sembradores deben preparar el campo donde sembrar, ararlo. No nos dice nada la escritura de este ejemplo, pero suponemos que la experiencia de quien iba a depositar las semillas en el surco, debe saber con qué tipo de tierra está trabajando.
Las podemos encontrar de diferentes tipos, pero la semilla de la Palabra de Dios, siempre es la misma, y nos guste o no, debe ser echada sobre cada lugar, sobre cada vida. Cada terreno simboliza el corazón del hombre en quien fue sembrada la palabra. Sin embargo, en cada persona hay una reacción distinta. ¿Cómo ha sido o es nuestra reacción al recibir La Palabra de Dios?
Jesús nos habla de 4 tipos de terrenos; “Los de junto al camino”. “En pedregales”. “Entre espinos”. Y, “En Buena Tierra”. Cada uno tuvo resultados diferentes. Muchas semillas se perdieron. Uno podría decir ¡que desperdició! Pregunto; ¿Dentro de que categoría nos encontramos? Les invito a leer el pasaje y veremos la reacción que tuvieron los diferentes lugares.
Lo cierto que quienes produjeron frutos, fueron las semillas que “cayeron en Buena Tierra”. Dios busca que aun siendo procesada, trabajada, molida y limpiada, cada uno de nosotros seamos esa “Buena Tierra” (vs 8) que nos habla Jesús, para dar el fruto que desea de nuestras vidas.
Lo real, es que la planta que crece y da fruto, ese fruto no lo da para un beneficio personal, sino para que otros se alimenten del él.
Dios ha sembrado la Buena Semilla en nuestras vidas, porque sabe que hay muchos a nuestro alrededor que necesitan de la Bendición de Dios, y nosotros podemos ser ese canal que restaure y alimenten vidas que se encuentran vacías, con hambre espiritual y que solamente Dios puede satisfacer a través de cada uno de nosotros.
Es por tal motivo, que el Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad, en primer lugar desea que cada uno de nosotros seamos esa “Buena Tierra” que Jesús habló, y que podamos dar el fruto de acuerdo a la Semilla que fue sembrada en nuestros corazones, y que nuestros semejantes están esperando para alimentarse a través de nosotros, de la Buena Palabra de Dios. Y tú que necesitas fortalecerte y conocer más de Dios, encontrarás en la Biblia el alimento diario para tu vida. Dios te Bendiga. Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio
