En Contacto con Dios: Dios y David
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Bienvenidos una vez más podemos estar “En Contacto con Dios“ por medio de Unción para La Ciudad recibiendo juntos La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el Salmo 18:30-36 NVI.
Este Salmo 18 escrito por David en su juventud, lo volvemos a encontrar en 2 Samuel 22 en el final de su vida; David pudo con gratitud cantar de nuevo este Salmo reconociendo a Dios en cada tiempo que tuvo que vivir, David decidió amar a Dios, reconoce que todo lo que vivió fue bueno y necesario en su Vida.
“EL CAMINO DE DIOS ES PERFECTO” David sabía que no hay nada mejor que caminar bajo La Palabra y la Voluntad de Dios; toda la Palabra de Dios son promesas que se cumplen; abren puertas donde no las hay, para bendecir a toda vida que cree en ÉL, que lo ama y lo obedece; “EL CAMINO DE DIOS” nos da vida, es verdadero, es sanidad, libertad, paz, justicia, sabiduría, fortaleza, luz, fe, escudo, esperanza; Dios envió a su Hijo Jesús para que podamos ser merecedores de esa vida y que nuestras decisiones, pensamientos y acciones sean siempre en el caminar bajo La Palabra y la Voluntad de Dios.
David decidió amar a Dios, reconoce que todo lo que vivió fue bueno y necesario en su Vida.
“¿QUIÉN ES DIOS, SI NO EL SEÑOR? David celebra la realidad de Dios, Dios está Vivo, es Real, es Poderoso en Amor y en Su Obrar, en Dios siempre podemos confiar, en ÉL hay amparo, firmeza, enseñanza, valor, dirección para todo lo que tengamos que vivir cada día.
“TU ME CUBRES CON EL ESCUDO DE TU SALVACIÓN, Y CON TU DIESTRA ME SOSTIENES” David dice Tú Dios estas a mi lado; David siempre fue humilde y honesto con Dios, David siempre buscó a Dios, buscó el lugar correcto.
Te invito a que podamos orar juntos- Dios tú eres el Señor, gracias por esta oportunidad de venir a Ti, por amarme, por fijarte en mi vida, por poder entregar en oración toda necesidad, esperando y creyendo en tu amor y en tu obrar.
Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “TU ME CUBRES CON EL ESCUDO DE TU SALVACIÓN, Y CON TU DIESTRA ME SOSTIENES”.
