En Contacto con Dios: Permitir que el Poder de Dios obre
Compartimos en este día, con todos nuestros hermanos y seguidores del Templo Unción, una vez más, para encontrarnos, “En Contacto con Dios”. Hemos hablado en estos últimos días, sobre el capítulo 3 de Efesios. Pero deseo transmitir lo que dijo el apóstol Pablo en el versículo 20, de la versión Reina Valera 60, que dice; “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”.
Dios puede hacer todo lo que le pedimos, no importa cuán rico seamos, o pobres, sino cuan Poderoso o cuán dispuesto está Dios para con nosotros. Lo que sí importa, es que permitamos que Su Poder actúe en nosotros. Hoy vemos la lucha por el poder a nivel mundial, en todos los estratos sociales, políticos, religiosos, gubernamentales, gremiales, barriales, clubes deportivos, aún en las familias. Pero también vemos la degradación del poder del ser humano que llega a niveles muy bajos, con tal de superar a sus semejantes, no le importa lo que tiene que hacer con tal de sacarle ventajas a su oponente.
Ese, el poder del hombre es sobre el hombre mismo. Pero hay un Poder, que es mayor a la suma del poder de todos los hombres, y es el Poder de Dios, que es el Verdadero Poder que existe en todo el Universo. No digo solamente en la tierra, sino sobre todo lo existente, lo que vemos y aun lo que no alcanzamos a ver naturalmente, pero si lo podemos ver con los ojos de la fe. La Grandeza de un Dios Todopoderoso.
Ahora entonces, para que el Poder de Dios, “obre eficazmente en nosotros”, debemos darle permiso, que lo haga según su voluntad y no la nuestra. Somos nosotros lo que debemos abrirle la puerta de nuestro ser, para que entre en nuestras vidas y sea un habitante permanente y no un mensajero que nos deja el mensaje y se va. Sino que permanezca en nosotros cada día, hablándonos, enseñándonos, corrigiéndonos en nuestros errores y mejorando nuestro estilo de vida.
Por tal motivo, el Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad, te invita a que puedas permitir que el Gran Poder de Dios, por medio de Su Espíritu Santo obre en tu vida, diciéndole; “Señor, te doy permiso para que me enseñes cada día a hacer tu voluntad, y así pueda decir como el Apóstol Pablo en el versículo 21 del mismo capítulo 3; “a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”.
Esta declaración nos ayudará a permanecer cerca de Dios y en Su Casa, la congregación, la Iglesia, con toda nuestra descendencia, aunque no la veamos todavía, pero si seremos de Bendición y Bendecidos por el Gran Poder que por medio del Espíritu Santo, se manifiesta en nuestras vidas. Que Dios te Bendiga. Pastor; Raúl Osvaldo D’Emilio
