En Contacto con Dios: Escuchar lo que habla Dios
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Una vez más juntos estamos “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad recibiendo la Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en la Biblia el Salmo 85:8-9 RV 1960.
El salmista comienza este Salmo 85 hablando del cuidado de Dios por su tierra, de su obrar en amor y en perdón; el salmista ofrece su oración y en ella se expresa sobre el favor de Dios, sobre la restauración, sobre el avivamiento; el salmista está más interesado en el aspecto de la relación con Dios.
“ESCUCHARÉ LO QUE HABARÁ DIOS; PORQUE HABLARÁ PAZ”. Como nación necesitamos volvernos a Dios, humillarnos, reconocer nuestros pecados y fayas; Dios es el mismo siempre, sigue obrando en amor, en perdón, en restauración, en avivamiento; Dios escucha tu oración, mi oración y responde por su Palabra, “LA PAZ LES DEJO; MI PAZ LES DOY. YO NO SE LA DOY A USTEDES COMO LA DA EL MUNDO. NO SE ANGUSTIEN NI SE ACOBARDEN” nos dice Jesús en el Evangelio de Juan 14:27; como el salmista confiamos en la respuesta de Dios, en su Palabra encontramos descanso, dirección, corrección, aliento, fortaleza, luz, verdad, justicia y paz.
“ESCUCHARÉ LO QUE HABARÁ DIOS; PORQUE HABLARÁ PAZ”
Al creer la Palabra de Dios en nuestro corazón podemos vestirnos de toda la Armadura de Dios como lo enseña el libro de Efesios cap.6, para protegernos de la insensatez, de la maldad y de la idolatría.
“CIERTAMENTE CERCANA ESTÁ SU SALVACIÓN A LOS QUE LE TEMEN”. La humildad, la obediencia nos permite reconocer la cercanía de su Salvación, recordamos las palabras de Jesús que nos dice “EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR, OÍGA”. Hoy podemos oír a Dios hablar, hoy podemos venir ante Dios, humillarnos y arrepentirnos, Dios sigue obrando en misericordia, en verdad, en justicia y en paz.
Te invito a que podamos orar juntos – Señor gracias porque de generación en generación Tú eres Dios, nos humillamos en oración, te pedimos perdón y reconocemos que tu obrar en misericordia, en justicia y en paz también es posible hoy en esta nación.
Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “ESCUCHARÉ LO QUE HABLARÁ DIOS; PORQUE HABLARÁ PAZ.”
