En Contacto con Dios: Conocer el Amor de Dios
— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Buenos días a todos nuestros hermanos y hermanas, amigos y amigas del “Templo Unción”. Una vez más nos encontramos por este medio “En Contacto con Dios”, compartiendo un tiempo de reflexión respecto a la Biblia, para alimentar nuestro espíritu.
En estos tiempos, hay situaciones que no podemos controlar. Nuestras emociones, sentimientos, expresiones, palabras, aun nuestros pensamientos, que por todo lo que pasa, decimos en muchas oportunidades, “esto me supera”. Y seguramente es así. Creemos tener el control de todas las cosas, y decimos que así es, pero cuando pasamos dificultades, somos los primeros en entrar en desesperación, angustias y reacciones desmedidas que nos vemos desbordados por el o los inconvenientes que tenemos.
El apóstol Pablo en su carta a los Efesios cap. 3:16, ora por ellos, “para que les dé…”, fundamentalmente, fortaleza interior por el Espíritu, para que habite Cristo por la fe en sus corazones, para que sean capaces de comprender la Grandeza de Dios y sobre todo de “conocer el Amor de Dios que sobrepasa a todo conocimiento…”, vs. 19 (NVI).
No hay nada ni nadie que pueda igualar ni exceder al Amor de Dios. Por Su Amor tenemos vida, por Su Amor, logramos afrontar las dificultades, por su Amor, podemos salir delante de las situaciones críticas que podemos estar atravesando. Para que esto ocurra debemos, “Permanecer en Su Amor”. (Jn. 15:9). El “Permanecer en el Amor de Dios a través de Jesucristo”, es asentarnos sobre la figura de aquel que hizo, hace y hará todo por nosotros. Ese Verdadero Amor, es quien nos sustenta con sus fuerzas, y es quien nos ayuda y sostiene en medio de las circunstancias que nos toca atravesar.
Por Su Amor tenemos vida, por Su Amor, logramos afrontar las dificultades, por su Amor, podemos salir delante de las situaciones críticas que podemos estar atravesando.
Por supuesto que nosotros, debemos hacer nuestra parte. En la medida que “permanecemos en Su Amor”, vamos conociendo más al Dios de Amor, entramos en una etapa de intimidad, de desarrollo y crecimiento, que en la mayoría de los casos llegamos a comprender porque nuestra sociedad se encuentra en las condiciones que está. Primero por la falta de empatía de los unos hacia los otros, que quiere decir: Participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos de otra persona. Los sinónimos de empatía son: afinidad, compasión, cercanía, sintonía y comprensión. Y esto es lo que en la gran mayoría de las personas, falta. Por eso cuando el apóstol Pablo aconseja a los de Éfeso que “sean plenamente capaces de comprender…”. La falta de comprensión nos impide abrir la puerta a la manifestación de conocer el Amor de Dios.
Vivimos en tiempos de mucho ego personal, parecería que estamos en una competencia de los unos con los otros, que no dejamos, ni queremos permitir que el otro crezca. Lo vemos en todos los órdenes sociales.
Si volvemos al texto de Efesios 3:19, nos habla “de conocer”; El conocer quiere decir que primero debe de haber una disposición de cada uno de nosotros. Nos proponemos conocer una ciudad, una pintura, un paisaje, una o muchas personas. Para que eso ocurra debe de haber una voluntad de nuestra parte. Pero lo que leímos nos habla de “conocer el Amor de Cristo”. Conocer por conocer de nuestra parte es fácil, pero en este caso, el “conocer el Amor de Cristo”, no nos habla de un conocimiento intelectual, sino de un compartir personalmente con Cristo y su persona. Pero como persona, no todos quieren dejarse o darse a conocer. Pero en el caso de Jesús, Sí. Él quiere que cada uno de nosotros, tengamos la oportunidad de conocerle en todo Su Potencial y vivencias. Es la única forma de nos demos cuenta que “Él es lo que sobrepasa, o excede a todo conocimiento”, supera todas las expectativas que el ser humano pueda darse cuenta, porque es la única manera que en alguna medida podamos “ser llenos de toda la plenitud de Dios”. Por tal motivo, si nosotros aplicaríamos toda nuestras capacidades, (“seamos plenamente capaces”, vs. 18), podríamos aumentar nuestro conocimiento de “toda la plenitud de Dios”.
Intentemos cada día, resaltar el Amor de Dios en nuestras vidas, para que podamos aplicar Su Amor a las personas que lo necesitan. Tengan todos, un Buen y Bendecido día.
