En Contacto con Dios: El Privilegio del Hermano Mayor

— Pastor Raúl O. D’Emilio —

Damos los buenos días a nuestros hermanos, y hermanas, como así también a todos nuestros seguidores y seguidoras por medio del Facebook del Templo Unción, que siguen nuestros escritos, audios como también las Reuniones Presenciales y Virtuales. Hoy meditaremos en La Biblia, respecto de una persona que dentro de la historia que nos relata Jesús, muchas veces lo pasamos por alto, o como está en el final del pasaje, no le damos la suficiente importancia.

Cuando Jesús menciona la Parábola del hijo prodigo, hablamos del menor que pidió la parte de la herencia a su padre, y este se la entrego, notamos como la malgasto y cuando “volvió en si” el hijo perdido, como una piltrafa humana, recordó que “en la casa de su padre tenía abundancia de pan”, sin embargo él se encontraba muriéndose de hambre. Por tal motivo decidió regresar. Pero como decíamos, era el hijo menor, eso significa que el padre “tenía dos hijos”, y Jesús lo dice al comienzo del pasaje; Lucas 15:11-32. Pero ¿qué pasó con el hermano mayor?

Puedo decirles en este día que lean todo el pasaje y mediten en él, porque algunos o muchos pueden llegar a identificarse tanto con el hermano menor y otros con el mayor. Vivía en la casa de su padre el mayor, tenía todo lo necesario para vivir, se esforzaba y trabajaba en todas las áreas que el padre tenía, pero evidentemente, no disfrutaba de todo lo que  poseía su padre. Y esto pasa con muchos en este tiempo, ven como sus hermanos ya no están, saben lo que están haciendo con su vida, despilfarrándola en situaciones de bajeza moral y espiritual y lo dan por perdidos a todos. Pero a la vez no disfrutan con lo que hay en la casa del padre y mucho menos disfrutan del padre.

Hoy no es solo tener la posibilidad de servir y trabajar para Dios, sino que debemos de alegrarnos con el Padre que tenemos, que nos ama, que dio a su propio Hijo Jesucristo para rescatarnos y desea que nosotros podamos gozarnos junto con Él. Como le dijo el padre al hermano mayor, en el versículo 31; “El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas”. Que privilegio que tenía el hermano mayor y no las supo aprovechar.

Hoy alegrémonos por quienes regresan a la casa del Padre, disfrutemos y démosle la bienvenida y si no lo vemos, preocupémonos por ellos, si es necesario vayámoslo a buscar antes que sea tarde, atraigamos a la Presencia de Dios, el Padre, a aquellos que todavía no le han conocido. Como dice Lucas 15:7 NVI; “Les digo que así es también en el cielo: habrá más alegría por un solo pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse. En este día quiero decirte que si eres hermano mayor, (estas con Dios desde hace mucho tiempo en una congregación), alégrate y gózate junto a aquellos que se reintegran a la casa del Padre “La Iglesia”, o también a quienes recién comienzan a dar los primero pasos en la Fe en Jesucristo. Si hay “más alegría en el cielo”, también lo debe haber en la tierra.

Por eso Iglesia, a través del “Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, queremos decirte,  gózate y disfruta de las bendiciones que Dios tiene para los que estamos y también para los que vendrán, como dijo Jesucristo; “los que han de creer en mí por la palabra de ellos”. Y esos somos nosotros que tenemos la responsabilidad de compartir de las “Abundancias del Padre”. Esperamos que tengas una buena jornada. Bendiciones.