En Contacto Con Dios: Dios nos escucha

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Una vez más juntos podemos estar “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el Salmo 20:1-5 RV 1960.

Este es otro Salmo que nos habla de la Gracia de Dios; el título nos enseña que es una oración pidiendo la victoria. Dios escucha toda oración hecha en fe y en humildad, en la oración podemos hablar con Dios, podemos escucharlo a Él hablar y lo hace por medio de su Palabra, hablar con Dios es abrir nuestro corazón a quien nos ha creado, a quien siempre viene a nuestro encuentro, Él nos escucha, sabe todo de nuestra vida y siempre nos dará una respuesta.

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores”, los mejores ejemplos de buscar Dios en oración están en La Biblia y sí estamos dispuestos a ser enseñados, tendremos la oportunidad de aprender y de vivir el valor y el significado de estar en la misma Presencia de Dios en oración.

“Jehová te oiga en el día de conflicto” leemos en el Salmo, conflicto nos habla de enfrentamiento, problema, dificultad, es cuando más queremos que Dios nos oiga.

Al leer los primeros cuatro versículos de este Salmo 20, descubrimos qué esta fue una oración hecha por una multitud o congregación, para que Dios contestara las oraciones de uno, quien en contexto es el rey preparándose para la batalla; la multitud intercede en oración por la victoria; interceder es la acción de hablar en favor de alguien para liberarlo de un problema o para procurarle un bien.

Jesucristo el Hijo de Dios, es el mayor ejemplo de ser un intercesor “Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”.

Hoy también se viven conflictos en las vidas, en las familias, en las naciones; hoy podemos unirnos en oración a muchas vidas e interceder para que Dios siga escuchando, siga defendiendo, siga enviando ayuda ante tanta necesidad; reconociéndolo como nuestro Dios, reconociendo su amor, su gracia, su misericordia y su salvación.

Te invito a que podamos orar juntos: Amado Dios, tú nos das esta oportunidad de unirnos en oración e interceder a favor de las vidas, de las familias, dé las naciones y de nuestra nación pidiéndote que nos oigas, que nos defiendas y que envíes tú ayuda ante tanta necesidad, reconociendo tu amor y tu poder.

Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “BUSQUÉ A JEHOVÁ, Y ÉL ME OYÓ, Y ME LIBRÓ DE TODOS MIS TEMORES”.