En Contacto Con Dios: La palabra de Dios

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Qué bueno es comenzar esta nueva semana estando “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La ciudad recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a que juntos podamos leer en La Biblia el Salmo 19:7-14 RV 1960

Recordamos este Salmo 19 nos enseña la manera como Dios se da a conocer a toda la humanidad, por medio de todo lo creado, por medio de su Palabra. En el primer libro de La Biblia llamado Génesis somos enseñados que “la tierra estaba desordenada y vacía”, Dios por medio de su Palabra comenzó a crear y puso todo en orden, los cielos, la tierra, los mares, el sol, la luna, todo lo que existe “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí era bueno en gran manera”.

La voz de Dios es creadora de vida, la oímos por medio de su Palabra; toda aquella vida que se dispone a oír su voz y cree en su corazón, puede reconocer y ver qué Dios da propósito, da nueva vida, da un lugar de hijo o de hija, nos enseña y nos guía en el buen camino que nos lleva a un buen destino. Dios habla su Palabra a toda vida, Él es caballero, respeta nuestras decisiones personales, nunca obliga a nadie, siempre nos da la oportunidad de descubrir la verdad y el bien de su Palabra que da nueva vida, si la creemos, la obedecemos, la vivimos y la compartimos; además su Palabra alegra el corazón, es la luz que alumbra nuestros ojos y nuestro camino, es viva y es eficaz, es la verdad, permanece para siempre, es espíritu y es vida, nos da sabiduría, Dios nos da su Palabra y la cumple, es el mejor alimento para nuestra vida, Jesús nos enseña “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Señor, Roca mía y Redentor mío”

David reconoce en oración el valor de la Palabra de Dios, que da instrucción, que da advertencia, la obediencia a la Palabra permite vivir en la manera que Dios quiere y diseño para toda vida; en su oración David pide perdón por sus pecados, pide ser liberado del orgullo, de la desobediencia, reconoce el obrar de Dios en su vida por medio de la Palabra que puso todo en orden y al ser libre escribió “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Señor, Roca mía y Redentor mío”.

Te invitó a que podamos orar juntos: Señor gracias por tu Palabra, que da nueva vida, que guía nuestro corazón a reconocer la necesidad de vivir en amor, gratitud, humildad y obediencia unido a Ti.

Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE, SINO DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE DIOS”