En Contacto Con Dios: Buscar a Dios nos da la victoria

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Hoy es un buen momento donde juntos estamos «En Contacto con Dios» por medio de Unción para La Ciudad recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el Salmo 20:6-9 RV 1960

Recordamos este Salmo 20 nos habla de la Gracia de Dios, el título nos enseña que es una oración pidiendo la victoria. “Ahora conozco que Jehová salva a su ungido”; aquí el rey David expresó la gran confianza de que Dios, contestaría las oraciones de su pueblo, de que Dios salvaría, rescataría, al rey su ungido.

Cada rey de Israel era el ungido de Dios, debido a qué eran asignados a su cargo por medio de una unción literal, derramando aceite en su cabeza; esta unción era una ilustración del ungimiento espiritual con el Espíritu Santo, necesitado para su deber de conducir al pueblo de Dios como rey.

En toda su vida David vivió la realidad del cuidado de Dios y en muchos de sus salmos nos da a conocer esta verdad, “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón. Aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado”.

Ninguna vida está preparada para enfrentar situaciones inesperadas, difíciles de explicar o de resolver; Dios nunca ha dejado se amar, de cuidar y de ayudar a la humanidad.

“Ahora es el momento oportuno: ¡busquen a Dios! ¡Llámenlo ahora qué está cerca!», nos enseña el libro de Isaías 55:6. La oración es la manera de buscar y llamar a Dios, en una actitud de humildad y sinceridad de corazón, es un dialogo personal que nos une a Él, todo nuestro ser es parte viva y activa al estar en su Presencia, la oración nos enseña y ayuda a desarrollar nuestra fe, nuestra obediencia y dependencia, aprendemos a aceptar su voluntad, para así poder cumplirla.

Ninguna fuerza o recuso humano es más confiable y más poderoso que Dios mismo

Este Salmo 20 nos enseña qué ninguna fuerza o recuso humano es más confiable y más poderoso que Dios mismo; somos enseñados a orar antes de actuar, a qué debemos analizar cada situación y obstáculo que se nos presente en la vida de manera práctica, paciente y con la fe en Dios.

Te invito a que podamos orar juntos: Amado Dios ahora es el momento oportuno de buscarte y de llamarte por medio de la oración. Reconocemos tu amor, tu fidelidad, tu cuidado y tu ayuda, por la fe en Ti podemos decir “Más nosotros nos levantamos y estamos en pie”.

Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “EL NOMBRE DEL SEÑOR ES UNA FORTALEZA FIRME; LOS JUSTOS CORRÉN A ÉL Y QUEDAN A SALVO.”