En Contacto con Dios: Dios es nuestra esperanza
Una vez más estamos “En Contacto con Dios”, por medio de “Unción Para La Ciudad”, compartiendo un mensaje de fe y esperanza en Dios.
Alguno se preguntará; ¿Podemos tener esperanza en estos días? Seguramente, muchos hemos atravesado un año difícil. Cuando todos estábamos por “arrancar”, con todas las ilusiones de un año con proyectos, con trabajos por realizar, con estudios para continuar o pendientes, se desató una pandemia que muchos creyeron que tardaría en llegar a nuestro país, y los tiempos se aceleraron, hasta que todos nos vimos envueltos en los mismos problemas del mundo entero.
Alguien alguna vez dijo: “Paren el mundo que me quiero bajar”, atribuida a una historieta argentina que no es así, pero lo cierto que el mundo sigue girando y nosotros estamos en la rueda de las circunstancias que nos toca vivir.
El apóstol Pablo nos dejó entre tantas cartas un versículo en la Biblia que nos da esperanza para seguir adelante en medio de todas las adversidades que nos toca pasar en este tiempo.
las aflicciones del tiempo presente, no son nada comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse
En Romanos 8:18 nos dice: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente, no son nada comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”. Es una realidad, como la que describía Pablo, también nosotros la estamos pasando, “las aflicciones del tiempo presente…”.
No podemos negar lo que sucede, tenemos los pies sobre la tierra y somos conscientes de todo lo que está pasando. Pero si bien tenemos que ser realistas, también, como dice el apóstol, “la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse…”.
Esa es nuestra confianza que nos da esperanza, no solamente de un día estar en la eternidad, sino que nos esforcemos para que en la medida de nuestra confianza en Dios podamos superar las aflicciones, las enfermedades, el desánimo, las debilidades, y confiar en un Dios fuerte y poderoso que nos acompañara a salir del tiempo presente, para en un tiempo de grandezas y Gloria de Dios que En Nosotros ha de Manifestarse. Eso depende de nuestra fe, confianza y Esperanza en Dios cada día, a partir de este día, y no solamente esperar que termine un año para que eso suceda.
Por tal motivo en este día, una vez más, deseando que la “Gloria de Dios se manifieste en nuestras vidas”, te deseo para este tiempo nuevo: “Dios te Bendiga y te guarde. Dios haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia. Dios alce sobre ti su rostro y te dé, Paz”.
