En Contacto con Dios: Las falsas enseñanzas

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Una vez más juntos podemos estar En Contacto con Dios por medio de Unción para La Ciudad. Te invito a leer en La Biblia 2 Pedro 3:17-18 NTV.

El propósito del apóstol Pedro al escribir está segunda carta a la Iglesia es:

  1. Que estemos alerta por las falsas enseñanzas de los falsos maestros que buscan desacreditar la Fe en Jesucristo.
  2. Somos animados y alentados a permanecer firmes en nuestra Fe, a conocer y crecer en la Gracia y en Jesucristo.

¿Cómo hemos reaccionado al descubrir una mala enseñanza? Nos hemos sentido mal, porque hemos cometido errores y al darnos cuenta buscamos solucionarlos y no volver a repetirlos.

La buena enseñanza siempre nos hace bien, nos permite crecer, desarrollarnos, vivir en Paz, también nos da la oportunidad de poderla compartir.

La buena enseñanza es Verdad, Luz y Sanidad

La buena enseñanza es Verdad, Luz y Sanidad, que siempre permanece en la humanidad de generación en generación.

Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida para toda aquella vida que reconoce sus errores, se arrepiente, decide creer en El y así poder nacer de nuevo, para ser vidas y familias con buena enseñanza, con la Verdad, con Jesucristo como base de su Fe, esto nos hace bien, nos permite crecer, desarrollarnos y fortalecernos.

Creer en la verdad es creer que Jesucristo es el Señor, como lo enseña La Biblia en Filipenses 2:11. Por la Fe día a día tenemos la libertad, la oportunidad y el privilegio dado por el Amor de Dios de crecer en la Gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, esto nos hace una vida con fundamento firme y en constante crecimiento hacia afuera y hacia arriba.

Te invito a qué podamos orar juntos: Jesucristo tú eres la Verdad qué permanece, que da Luz y Sanidad a toda vida que decide creer en Ti, para así vivir firme en la Fe que sólo Tú nos das.

Nos despedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña: «Más bien crezcan en la Gracia y en el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo».