En Contacto con Dios: Saber Depender de Dios
Buenos días, a todos nuestros hermanos, hermanas, amigos, amigas y simpatizantes del Templo Unción. Nos encontramos nuevamente, “En Contacto con Dios”. Es la oportunidad que tenemos cada uno de nosotros, y para esto, debemos tomar la decisión de que así sea, porque Dios, siempre quiere estar, En contacto con nosotros.
Lamentablemente, no todos lo sabemos apreciar y reconocer. Eso pasa porque somos muy individualistas y creemos que nos podemos arreglar por nosotros mismos y que no necesitamos de nadie. Sin embargo es cuando debemos reconocer, que todos nos necesitamos los unos a los otros, pero sobre todo, mucho más necesitamos de Dios, que es quien no nos va a defraudar, a pesar que hay momentos que nos encontramos solos físicamente, pero si nuestra confianza está en Él, es quien nos toma en sus brazos.
El rey David, se ve que no estaba pasando por sus mejores momentos, se sentía confundido, atrapado en una red, su espíritu se sentía desprotegido, había enemigos que lo acosaban, sentía su vida consumida y gastada por el dolor, sus enemigos lo deshonraban, se burlaban de él, lo calumniaban, tenía miedo. Pero en un momento hace una declaración que la podemos hacer nuestra en este día, en el Salmo 31.14-15; “Mas yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios. En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores”.
Podemos estar pasando los mejores o peores momentos de nuestra vida, pero una cosa podemos decir, que nuestros tiempos, nuestra vida, nuestras decisiones, nuestros sentimientos y fundamentalmente nuestro espíritu, todo nuestro ser, está en las manos de Dios. Para eso, debemos decir, como dijo Jesús al morir humanamente en la cruz, Lucas 23:46 RVR1960; “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró”. Que justamente es lo que dijo el mismo David en el Salmo mencionado, pero en el versículo 5.
Debemos mantener nuestra confianza en Dios el Padre, comprendiendo que aun, en medio de las adversidades que podemos estar pasando, que seguramente muchas de ellas no son las mejores, debemos dejar todo nuestro ser, cuerpo, alma y espíritu, en las manos de nuestro Padre, reconociendo que el cuida de nosotros, en los tiempos buenos y en los tiempos no tan buenos. Todos vivimos circunstancias que nos es difícil de atravesar, unas más que otras, pero si nuestra confianza, nuestra fe se mantiene en Dios, Él nos ayudará a superar las adversidades.
Por eso, a través del Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad, nos animamos los unos a los otros a saber depender de Dios, nuestro Padre, cada día más, y así poder salir adelante de las complicaciones que nos presenta la vida, reconociendo que los “Tiempos de nuestra vida”, están en SUS MANOS. Bendiciones. Pastor; Raúl Osvaldo D’Emilio
