En Contacto con Dios: No te Resignes

— Stella Roca, colaboradora de Templo Unción —

Muy buenos días a nuestros hermanos, amigos, y familias de «Templo Unción» y a cada oyente de nuestra ciudad y sus alrededores. Hoy, es un buen dia para estar En Contacto con Dios a través de su Palabra y de su Santo Espíritu, quien nos enseña cada dia.

Dice la escritura, que David vivia en siclag, junto a su ejército y sus familias. Siclag era una tierra de refugio para David, quien era perseguido por Saúl. Declara la palabra de Dios, que David y su ejército estuvieron ausentes tres días y al regresar a la ciudad, la ve destruida, había sido quemada y sus familias habían sido llevadas cautivas, entonces la gente que estaba con David, dice que lloraron hasta quedar sin fuerzas y luego quisieron apedrear a David, por causa de los amalecitas, enemigos del Pueblo de Dios. Pero, me pregunto ¿que representa Amalec?

Amalec, es el destructor. Amalec, el que despoja, el que roba. Amalec, el que lleva cautivo, hijos, familia… Amalec, el que trae amargura, el que quita las fuerzas. Amalec, el que roba la fe, la esperanza. Amalec, es el ladrón.

¿Se levantó algún Amalec, sobre nuestras vidas? ¿Qué nos quitó Amalec? Pero, cuán gloriosa es su Palabra, porque dice en 1 Samuel 30:8 al 20, que David tuvo 3 actitudes y estas actitudes pueden ser un ejemplo para cada uno de nosotros.

«Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás y librarás a los cautivos”, en otras palabras podríamos decir que Dios le dijo a David, «No te resignes a perderlo todo, no te resignes”.

Lo Primero que hizo David, cuando vio todo destruido, cuando vio todo en ruinas, David, lloro, lloro, pero luego se fortaleció en Jehová su Dios, esto está en el verso 6, del mismo capítulo 30 de 1 Samuel… David se fortaleció en Jehová su Dios, el sabía , que el socorro sólo podría venir de él (Dios).

Lo Segundo que hizo david, se encuentra en el verso 7. David le pide al sumo sacerdote, el efod. El efod formaba parte de las vestiduras sagradas del sacerdote, el efod que representa la misma presencia de Dios. David necesitaba cerca la presencia de Dios en su vida, porque sabía que en su presencia todo lo podía resolver, pues podría consultarle a Él (Dios), pedirle ayuda, socorro y Dios le respondió a David, le dijo: «síguelos, porque ciertamente los alcanzarás y librarás a los cautivos”, en otras palabras podríamos decir que Dios le dijo a David, «No te resignes a perderlo todo, no te resignes”.

Lo Tercero que hace David, cuando Dios le responde, él se levanta, toma una acción, dice el verso 19 del mismo capítulo que “todo lo recuperó david”, todo, todo, todo, todo lo que le había sido quitado, lo volvió a recuperar. ¡¡Bendito sea Dios!! El Dios Todopoderoso, que está por nuestras vidas.

Quisiera culminar esta reflexión con el salmo 18: 1 al 3… «Te amo, oh jehova, fortaleza mia. Jehova, roca mia, y castillo mío y mi libertador… invocaré a Jehová quien es digno de ser alabado y seré salvo de mis enemigos” ¡¡Bendito sea dios!! Qué hermosa enseñanza, nos deja Dios a través de su palabra. ¡Dios te bendiga!