En Contacto con Dios: La Obediencia

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Una vez más podemos estar “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad recibiendo juntos La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el libro de Proverbios 6:20 NVI 

“HIJO MIO, OBEDECE EL MANDAMIENTO DE TU PADRE Y NO ABANDONES LA ENSEÑANZA DE TU MADRE.” Recordamos Salomón fue quién escribió este libro de Proverbios, que nos habla de la sabiduría, el conocimiento, la comprensión, la instrucción, de reconocer, buscar, creer y obedecer a Dios; el libro de Proverbios nos enseña a organizar nuestra escala de valores, que fortalece el carácter, nos ayuda a desarrollar y crecer en integridad, nos conduce a la felicidad.

Al leer por primera vez este versículo 20 aprendemos que nos habla de una familia, de escuchar, de obedecer, de no abandonar la enseñanza. Todo tiene origen en Dios en especial la familia, en cada libro de La Biblia podemos aprender el trato qué Dios tiene con la familia y hoy es lo mismo, con cada familia en toda esta humanidad de la que somos parte.

La obediencia nos da bendición, nos da prosperidad; es la semilla de Fe que produce fruto

“HIJO MIO, OBEDECE EL MANDAMIENTO DE TU PADRE Y NO ABANDONES LA ENSEÑANZA DE TU MADRE.” El termino obediencia indica el proceso que conduce de la escucha atenta a la acción; en el versículo bíblico se nos habla de “OBEDECE EL MANDAMIENTO”, obedece mi Palabra nos dice Dios.

La obediencia a Dios es demostrar que amamos a Dios; la obediencia nos da bendición, nos da prosperidad; es la semilla de Fe que produce fruto. Muchas veces escuchamos voces que dicen – debes seguir tu corazón; La Biblia nos habla de escuchar, de obedecer, de no abandonar el mandamiento, ni la enseñanza; esto es importante para nuestra vida personal y familiar, es importante para las buenas relaciones, para la convivencia y las tareas productivas. Los mejores ejemplos de obediencia los encontramos La Biblia; si obedecemos como hijos o hijas a nuestro padre y nuestra madre además de alegrar su corazón, también lo honramos; al obedecer a Dios alegramos su corazón y honramos su Nombre y damos testimonio a quienes nos rodean de que somos hijos e hijas de Dios.

Te invito a que podamos orar juntos – Dios te damos gracias, siempre nos enseñas con amor, además nos tienes paciencia y nos das la oportunidad y el tiempo para aprender. 

Nos despedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña “HIJO MIO, OBEDECE EL MANDAMIENTO DE TU PADRE Y NO ABANDONES LA ENSEÑANAZA DE TU MADRE.”