En Contacto con Dios: La Fe y la Obediencia
— Juan Nieto, Colaborador del Templo Unción —
Una nueva semana hemos comenzado, y lo hacemos estando en Contacto con Dios por medio de Unción para la Ciudad, recibiendo juntos la Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en la Biblia el libro de Génesis 12:1-5 en la Traducción en Lenguaje Actual.
«Abram obedeció a Dios y salió de Harán, y no se detuvo hasta llegar a la región de Canaán». Abram y Sara, su esposa, dejaron su tierra y salieron para ir a otro lugar, tal como Dios le había dicho. Ellos obedecieron por la Fe. En su corazón decidieron por Dios. El libro de Hebreos nos recuerda esta decisión. Por la Abram siendo llamado, obedeció. Muchas veces el Señor trata así con nosotros. Nos pide que demos un paso. Abram y Sara dejaron todo para comenzar de nuevo. Dios les dio un propósito de vida. Ellos como familia escucharon con atención la voz de Dios, obedecieron y se decidieron por la acción a vivir por Él y para los propósitos de Él.
La obediencia es la acción. Es confiar plenamente en Dios y en sus promesas recibidas de su Palabra escrita en la Biblia donde escuchamos su Voz si prestamos atención y decidimos obedecer cada día de nuestras vidas.
Es normal que no conozcamos muchas cosas de nuestro futuro. Dios es omnisciente. Él es quien tiene todo el conocimiento. Él creó todo, incluyendo la realidad que hoy vivimos.
En el libro de Génesis del capítulo 12 al 25 podemos aprender más sobre las vidas de Abraham y de Sara. Cómo su fe fue creciendo. También a entender lo importante que puede ser obedecer, y lo costoso que puede ser la rebeldía. La obediencia nos dará lo mejor. En especial, la obediencia a Dios. Es importante y necesario esperar en Él.
Dios por su palabra nos da la oportunidad de aprender, si así lo decidimos. La lección de vida de Abram y de Sara es que la obediencia es esencial.
Te invito a que podamos orar juntos – Amado Dios qué oportunidad y qué privilegio es saber que hoy tu voz de vida, de luz y de propósito prevalece y triunfa sobre el desorden, la confusión, la oscuridad y la rebeldía.
Nos despedimos recordando la Palabra de Dios, que nos enseña: Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció.
