En Contacto con Dios: La Luz de Cristo

— Pastor, Raúl Osvaldo D’Emilio —

Buenos días les deseamos a todos nuestros hermanos, hermanas, amigos, amigas y simpatizantes del “Templo Unción”. Volvemos a tener la posibilidad de encontrarnos, “En Contacto con Dios”, con la certeza y confianza de que Él nos hablará a través de su Palabra.

Hay momentos que nos encontramos tantas veces solos, que perdemos la noción de la soledad. Es en esas circunstancias, que sentimos desilusiones y vemos oscuridad a nuestro alrededor. Estamos dentro de una sociedad que refleja penumbras, caminos oscuros que nos tocan transitar, sin la seguridad de encontrarnos en un buen rumbo de la vida.

Muchas veces nos pasa esto, por no mantener encendida nuestra propia Luz. Es como un vehículo que tiene que ir por una ruta de noche y mantiene las luces apagadas, seguramente en algún momento puede llegar a tener problemas. Sin embargo hoy hay autos que se prenden las luces de manera automática, ya con el solo hecho de estar oscureciendo.

Jesús dice en  Juan 8:12 RVR1960; “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Es en este tiempo, cuando más cerca debemos estar de Cristo. Este pasaje Bíblico está dentro de un contexto, donde en lo anterior los escribas y fariseos le traen a una mujer sorprendida en adulterio. Los que estaban en oscuridad, trajeron a Jesús una persona que también se encontraba en oscuridad, la mujer que quisieron apedrear. Pero aquellos hombres al verse delante de Jesús, La Luz, que les hizo ver a ellos la oscuridad que tenían en sus vidas, y las piedras que iban a tirar, la soltaron y se fueron. La mujer que estaba a su lado recibió La Luz de Jesús, se habrá visto tal cual era delante de Él, pero encontró el perdón por la vida que llevaba, para no volver a cometer los mismos errores. Luego vemos que quizás los mismos fariseos u otros, acusaban a Jesús de dar testimonio de sí mismo. Ellos estaban en oscuridad y no supieron aprovechar  a quien iluminaba sus vidas.

Hoy muchos se encuentran en circunstancias similares, por un lado siendo acusados por el tipo de vida que llevan, como están también aquellos acusadores que lo único que ven son lo equivocado que están los demás, y aunque sea así, no son capaces de ver los propios errores en sus vidas. Permitamos que La Luz de Cristo esté encendida cada día, ilumine nuestro camino, pero también podamos dar claridad a los que caminan a nuestro lado. Todos debemos seguir a Cristo, quien es guía a nuestros pasos. Si lo hacemos, hay una promesa de parte de Jesús para nosotros; “…el que me sigue…tendrá la luz de la vida”. Es esa luz que debemos mantener encendida constantemente, para que se vea a Cristo en nosotros y podamos ser de Bendición para otros. El “Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, desea que tengamos un hermoso día, lleno de la Luz que guía nuestros pasos, Jesús. Dios les Bendiga.