En Contacto con Dios: La Bendición del Señor

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Bienvenidos una vez más podemos estar “En Contacto con Dios» por medio de Unción para La Ciudad recibiendo juntos La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el libro de Proverbios 10:22 NVI.

“LA BENDICIÓN DEL SEÑOR TRAE RIQUEZAS, Y NADA SE GANA CON PREOCUPARSE.” Salomón fue quien escribió este libro de Proverbios qué nos habla de la sabiduría, el conocimiento, la comprensión, la instrucción, de reconocer, buscar, creer y obedecer a Dios; el libro de Proverbios nos enseña a organizar nuestra escala de valores, qué fortalece el carácter; nos ayuda a desarrollar y crecer en integridad, nos conduce a la felicidad.

Todo tiene origen en Dios la vida, la verdad, el bien, la fidelidad, la sabiduría, la justicia, la paz, el amor, el perdón, la libertad, la bendición. La Bendición de Dios está relacionada con la vida misma, después qué Dios creó al hombre y a la mujer lo primero que hizo es darles su Bendición; esto lo podemos leer en el libro de Génesis 1:27-31; lamentablemente por desobediencia buscaron autonomía humana y no dependencia de Dios.

Dios nunca dejó de amar, de cuidar y de bendecir a la humanidad de la cual somos parte en este tiempo, esto nos hace vivir seguros; nuevamente el libro de Génesis 5:24 nos enseña qué un hombre llamado Enoc caminó con Dios, caminó en Bendición; hoy sí se puede caminar con Dios, con Jesucristo, con El Espíritu Santo en Bendición; al creer, al ser obedientes a Su Palabra y al vivirla cada día, al orar en su Presencia buscando dirección y sabiduría; esto y más nos permite recibir toda la riqueza qué proviene de Dios.

Jesús nos enseña en el libro de Lucas 12:15 “¡TENGAN CUIDADO! ABSTÉNGANSE DE TODA AVARICIA; LA VIDA DE UNA PERSONA NO DEPENDE DE LA ABUNDANCIA DE SUS BIENES.” En Jesús somos bendecidos con toda Bendición, no nos falta nada, somos librados de las ansiedades y preocupaciones; al venir a Él, al creer en Él y al obedecer su Palabra encontramos y recibimos vida abundante, amor, gracia, perdón, propósito y también un lugar de hijo o de hija de Dios.

Te invito a que podamos orar juntos: Dios gracias, tú eres todo y nos das todo cada día, en amor, en gracia, en fidelidad, en perdón, en vida, en libertad y en esperanza.

Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “EL SEÑOR FORTALECE A SU PUEBLO; EL SEÑOR BENDICE A SU PUEBLO CON LA PAZ.”