En Contacto con Dios: La Adoración

–Juan Nieto, Colaborador del Templo Unción–

Comenzamos esta nueva semana estando “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad, juntos recibimos La Palabra de Dios.

Te invito a que podamos leer en La Biblia el Salmo 95:6-7 NTV Recordamos el salmista expresa en este Salmo 95 alabanza, acción de gracias y adoración, por lo que Dios es y por lo que Dios hace. “Vengan, adoremos e inclinémonos.” La adoración es dar a Dios, es el resultado de la comunión intima entre Dios y el hombre o la mujer, Dios abre su corazón, manifiesta su Presencia a toda aquella vida que se acerca para conocerlo más íntimamente. Es la acción de toda aquella vida redimida, la criatura hacia su creador, por lo cual su voluntad, intelecto y emociones responden agradecidos y con reverencia, honra y devoción a la revelación de la Persona de Dios, expresada en la obra redentora de Jesucristo, mientras el Espíritu Santo ilumina La Palabra escrita de Dios.

Dios abre su corazón, manifiesta su Presencia a toda aquella vida que se acerca para conocerlo más íntimamente.

El corazón que busca a Dios, naturalmente quiere acercarse a Él, quiere estar en su Presencia, Abraham, Ana, David, Job, María son ejemplo de vidas que nos enseñan, que más allá de las circunstancias que vivieron, se arrodillaron, se postraron, se humillaron delante del Dios Todopoderoso, reconociendo su amor y su señorío.

La adoración como la oración se aprende, también es para valientes como lo enseña el libro de Job 1:20-21, Job estaba en el punto emocional más bajo de toda su vida; él se postro en tierra y adoro, reconociendo la soberanía de Dios en su vida.

En la adoración aprendemos a humillar todo nuestro ser, cuerpo, alma y espíritu ante Dios nuestro creador, nos arrodillamos honrando su Persona, es una expresión de amor, es mirar los ojos de Dios en tiempo presente; la adoración nace en el corazón de Dios, el Espíritu santo inicia la adoración en el corazón del hombre o de la mujer.

“Somos el pueblo que Él vigila, el rebaño a su cuidado”. Jesucristo es quién nos permite ser parte del pueblo de Dios; por la Fe en Él y en su obra de Salvación; Jesucristo es el camino, la verdad y la vida; Él es el mayor ejemplo de adoración qué incluye toda la vida y nos enseña “Y amarás al Señor tú Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. ¡Si tan solo escucharan hoy su voz!

Podemos conocer y oír la voz de Dios por medio de su Palabra escrita en La Biblia; al reconocer a Dios y a su Palabra por la Fe en nuestro corazón tenemos nueva vida, al abrir nuestro corazón y buscar de Él con amor, humildad, sinceridad; descansamos y disfrutamos de la sencillez de la adoración.

Te invito a que podamos orar juntos – Dios gracias por esta invitación de amor que nos haces por medio de Jesucristo, del Espíritu Santo y de tú Palabra Viva. Gracias por esta invitación a adorarte, con todo nuestro ser y abrir nuestro corazón para deleitarnos y descansar en tú Presencia.

Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “VENGAN, ADOREMOS E INCLINÉMONOS. ARRODILLEMONOS DELANTE DEL SEÑOR, NUESTRO CREADOR, POE QUE ÉL ES NUESTRO DIOS”