En Contacto con Dios: Jesús y la Obediencia

— Juan Nieto, colaborador del Templo Unción —

Un nuevo mes tenemos por vivir y lo hacemos estando En Contacto con Dios por medio de Unción para la Ciudad, recibiendo juntos la Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en la Biblia el evangelio de Lucas 11:27-28, en la Nueva Versión Internacional.

Jesús, el hijo de Dios es el mayor ejemplo de obediencia. Nadie puede superarar, ni ignorar esta verdad. Jesús nos enseña en el evangelio de Mateo 5:17 «No piensen que he venido a anular la Ley o los Profetas. No he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento».

Jesús es el Maestro. En los evangelios nos da muchos ejemplos de su enseñanza. En este capítulo 11 del evangelio de Lucas podemos leer cómo sus discípulos le piden que los enseñara a orar. También al seguir leyendo vemos cómo algunos cuestionaban su obrar y dudaban de su autoridad.

Jesús nos da a conocer que el reino de Dios está cerca. «Arrepiéntanse y crean en el evangelio». Las enseñanzas del maestro abren nuestros ojos, nuestro corazón. Nos dan vida, luz, libertad y felicidad.

«No piensen que he venido a anular la Ley o los Profetas. No he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento»

Mientras Jesús está hablando, leemos en el pasaje bíblico, una voz entre la multitud se oyó con la intención de honrar a Jesús y a su familia. «—Dichosos más bien —contestó Jesús— los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.« Sin deshonrar a su madre, Jesús nos enseña que es mucho mejor una unión o relación espiritual con Él, que se manifiesta en obediencia a la Palabra de Dios.

Fuimos creados por Dios. Nuestro objetivo en la vida debe ser vivir en unión y en comunión con Dios. Podemos ser dichosos, felices, bienaventurados si oímos, obedecemos y ponemos en práctica cada día su Palabra

Al creer en Jesús y en su obra por la fe ahora podemos vivir como un hijo o una hija de Dios. En amor, en obediencia, en fidelidad a Dios y a su Reino.

Te invito a que podamos orar juntos – Jesús, gracias por ser el Señor, el Maestro y el Salvador de nuestra vida y familia. Jesús, tú nos enseñas por tu mismo ejemplo a vivir de acuerdo a la Palabra de Dios y a ser obediente en todo.

Nos despedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña «Le contestó Jesús: el que me ama, obedecerá mi Palabra, y mi Padre lo amará y haremos nuestra morada en Él»