En Contacto con Dios: Edificar nuestra casa Espiritual

— Pastor; Raúl Osvaldo D’Emilio —

Damos la Bienvenida a nuestros hermanos, hermanas, amigos, amigas como así también a todos nuestros seguidores del “Templo Unción”, en Facebook, deseando que la Bendición de Dios les acompañe en este día.

Encontramos en los tiempos que vivimos, como la sociedad, y nosotros como parte de la misma, que pasamos situaciones inesperadas, mayormente. Eso ocurre con el diario vivir, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Generalmente, la mayoría de nosotros planificamos lo que vamos a hacer durante el día y cada día. Tenemos momentos diferentes y lugares diferentes donde poder desarrollarnos y crecer.

Pero llamativamente, en algunos casos, hay algunas personas que como decimos en nuestro vocabulario popular, “nos ponen palos en la rueda”. Ellos son los que no nos permiten crecer, o ven que todo lo que hacemos está mal. Con esto no quiero decir que todo lo que hacemos está bien, no, también nos equivocamos. Pero aquellos que hablan después de que hacemos algo, bueno, regular o malo, como si fuese un desastre, es fácil criticar, pero en la mayoría de los casos a nadie se le ocurrió una idea que pueda facilitarnos las cosas y podamos hacer mejor lo planeado o proponer algo que pueda trascender en las vidas de las personas.

Venimos hablando en estos tiempos, cuando el pueblo volvió del exilio del Imperio Asirio, después de pasados los setenta años. El profeta Daniel leyó en el libro de Jeremías que se estaba cumpliendo el tiempo. Y de acuerdo a ese acontecimiento el pueblo comenzó su retorno de a poco a Jerusalén y Judá. Pero en la medida que volvían, encontraban en diferentes etapas, gente de otros pueblos que venían a desanimarlos, a consultar a los reyes como Artajerjes y Darío de Persia si había algún decreto del rey Ciro que les permitía construir el Templo de Jehová. La intención de ellos era detener la obra, y lo lograron en parte.

Algunos del mismo pueblo les resultó más cómodo dejar de construir, porque así se ocupaban más de sus propias casas, y como dice el Profeta Hageo 1:2-5; Hageo R-V60

1 “En el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, diciendo:

2 Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.

3 Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo:

4 ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa (refiriéndose al Templo), está desierta?

5 Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos”.

Con esto no queremos decir que no nos ocupemos de nuestra casa, ni de nuestra familia, sino que veamos nuestra vida, como la casa espiritual en la que Dios quiere habitar. Ocupar el centro de nuestro ser y manifestar cada día Su Amor y Misericordia para con todos.

Tanto el libro de Esdras, como de los profetas Hageo y Zacarías, hablaron en un tiempo para animar al pueblo de Dios. Hoy por medio del “Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, te animamos a que tu casa espiritual, tu vida, este ocupada por nuestro Señor Jesucristo. Así como cuando, los cuatro amigos quisieron llevar a quien estaba postrado en una camilla,  cuando pasaron por un lugar, dice la Biblia en Marcos 2.1; “Se oyó que estaba en casa”. Nuestra casa, la Iglesia, sea el lugar donde habita Dios, y a pesar de los que nos quieran desanimar, que siempre van a estar, nuestras vidas sea un canal de Bendición para las vidas necesitadas, porque Cristo está en medio nuestro. Que tengamos una buena jornada en este día. Bendiciones.