En Contacto con Dios: Actitud ante lo imposible

— Leandro Tancredi, Colaborador del Templo Unción —
¡Hola a todos! ¿Cómo están? Bienvenidos una vez mas a este Devocional del Templo Unción. Gracias por permitirnos estar ahí con vos a través de estas palabras. Quiero compartir en este día, continuando con este tema que nos viene hablando Dios como Iglesia acerca de la restauración a través de la historia del pueblo de Israel luego de pasar la cautividad durante el imperio de Babilonia.
Hoy quiero compartirte en el libro del profeta Ezequiel. Para poner contexto, Ezequiel se encontraba en el reino del Sur (que fue dividido Israel luego de la muerte del rey Salomón). Cuando el profeta escribe, el reino del sur fue ya llevado cautivo a Babilonia. Ezequiel fue llevado en la 2da etapa de cautiverio (1era etapa fue el profeta Daniel, 2da Ezequiel y 3era el resto del pueblo).
Quiero hablar del Ezequiel capitulo 37. El valle de los huesos secos.
La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.»
Vemos que Dios, lleva al profeta a un valle de huesos secos. Donde había desierto, sin vida, que representaba al pueblo de Israel por lo que estaba pasando. Por eso quiero que meditemos en cual fue la actitud del profeta ante este panorama que el veía, que era algo imposible.
En el versículo 3 vemos la actitud de Ezequiel. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. . Dios preguntando si él veía que iba a pasar con estos huesos, esto imposible que el veía ¿va a vivir?. Y aquí vemos la actitud del profeta lo sabes, esto tiene que ser nuestra actitud, reconocer ante el imposible, que solo Dios sabe cual es la respuesta; pero nuestra actitud tiene que ser de humillación y reconocimiento.
Por lo tanto, cuando nos humillamos y reconocemos, Dios responde a la actitud como vemos en el versículo 4: Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.. Entonces en este día yo siento al Señor diciéndonos ante el imposible: ¡PROFETIZA A ESOS HUESOS SECOS Y VIVIRAN!
Ante tu imposible, habla la palabra de Dios, humíllate y reconoce y esos huesos secos ¡VIVIRAN! Dios te Bendiga.