En Contacto con Dios: Dios está dispuesto a hacer Cosas Grandes

— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —

Tengan todos nuestros hermanos y hermanas, amigos y amigas, como también todos nuestros seguidores del Facebook del “Templo Unción”, un Buen día. Compartimos un nuevo encuentro para estar, “En Contacto con Dios”. Momentos por el cual todos anhelamos una Palabra fresca, de aliento, enseñanza y meditación que nos ayude a poner en práctica y crecer cada día en nuestra relación con nuestro Padre Celestial.

En esta oportunidad, la lectura será el Salmo 65, que es un cántico de David. Evidentemente, expresa reconociendo como Dios ha intervenido en su vida. De esto todos nosotros debemos aprender cada día a darle primero, una participación más importante a nuestro Dios en cada momento que pasamos. No estoy diciendo que seamos unos religiosos fanáticos, sino que podamos poner en primer lugar a Dios en nuestras decisiones personales. Por tal motivo se desprende la importancia de tener una relación más estrecha con Él, de lo contrario, si nos mantenemos a la distancia no vamos a poder escuchar con claridad aquello que nos dice, y podemos atender voces distorsionadas que interrumpan nuestra relación con Dios. Si hay claridad en lo que oímos, y como decíamos hace unos días, permitimos que nuestros oídos “sean abiertos”, podemos poner en práctica mucho mejor cada enseñanza que es impartida en nuestras vidas.

Dios, creador del cielo y de la tierra, hizo lo mejor para que nosotros la habitemos, sin embargo en este tiempo vemos como el hombre ha alterado, no solo la tierra, sino también el clima y gran parte, por no decir toda la naturaleza. Dios a pesar de la mala intervención del ser humano, aun como dice el versículo 9, “Visitas la tierra y la riegas; En gran manera la enriqueces; Con el rio de Dios, lleno de agua, (Dios no es escaso), Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones”. A partir de este pasaje, vemos como Dios promete fructificar la naturaleza, todo aquello que todo ser humano necesita, no es por el solo esfuerzo propio, sino que se origina en el corazón de nuestro Señor para que podamos tener lo mejor.

Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia. Oh Dios de nuestra Salvación.

Leamos los versículos siguientes, del 10 al 13, y meditemos en ellos. Reconozcamos la poesía que escribe David en ellos, una mirada de quien estaba sorprendido por toda la creación de Dios. Sin embargo en su gran mayoría se ve alterado por la insensatez de cada uno de los habitantes de este suelo en este tiempo. En esos versículos, David hace una descripción de la naturaleza, quizás como nadie. ¿Por qué no nos sucede esto a la gran mayoría de nosotros? Porque en vez de deleitarnos con la perfección creada por Dios, miramos las fallas, errores y horrores que tenemos todos nosotros, que no digo que no los tengamos, sí los tenemos, pero cuando miremos más lo perfecto creado por Dios, menos nos interesara las imperfecciones que tenemos nosotros. Porque lo peor, es que vemos las fallas en los demás y no las nuestras. Cuando comencemos más a mirar a nuestro Dios, menos nos interesará la imperfección de los hombres. Dios si es Perfecto, nosotros no lo somos.

Pero no quiero terminar esta Reflexión sin mencionar lo que para mí, es el versículo que más me anima y quisiera que todos lo sientan así. Es el versículo 5 que dice: “Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia. Oh Dios de nuestra Salvación. Esperanza de todos los términos de la tierra. Y de los más remotos confines del mar”. David no solo tenía en claro la Grandeza de Dios para con su vida, sino que Él estaba, y aún está en este tiempo, dispuesto a hacer cosas Tremendas, Grandes, Grandísimas. Y seguramente algunos o algunas personas pueden dar fe de ello, y aun podrían dar testimonio de la respuesta que han experimentado de parte de Dios en sus vidas. Así lo declaramos y lo creemos; “Con tremendas cosas nos responderás…”.

Esperemos en Dios, y nos sentiremos sorprendidos por Él en nuestras vidas aún en este tiempo. Dios te Bendiga.