En Contacto con Dios: Desarrollarnos y Crecer en la Iglesia

— Pastor Osvaldo D’Emilio —

Una vez más les saludo deseándoles, tengan Buenos días, Buenas tardes o Buenas noches, a todos nuestros seguidores en Facebook de “Templo Unción”. Recordando lo que hemos compartido el domingo próximo pasado, (25/07/21). Para quienes no participaron les invitamos a ver el programa en nuestra página.

Queremos manifestar la importancia de desarrollarnos y crecer en lo aprendido, y si por alguna razón, no llegamos a comprender, podemos preguntar, y gustosamente trataremos de aclarar si es necesario lo que hemos expresado. Pero tratando de hacer una síntesis, diremos que los Efesios, vivían en un tiempo de oscuridad, ya que la ciudad estaba rendida a la hechicería y manifestaban sus creencias en la diosa Diana, y los fabricantes de “templecillos”, podríamos decir animados por un platero, que las personas al creer en Jesús, perdían su negocio y como consecuencia mucha plata, generaron una gran alboroto y toda la ciudad se vio confundida. Pero Pablo se quedó dos años más enseñando a sus discípulos luego siguió su camino.

Pero encontramos años después que se había establecido la iglesia de tal manera, que la carta de Pablo a los Efesios, manifiesta con alegría todo lo que los de Éfeso habían realizado. Fundamentalmente recordándoles que las tinieblas que antes azotaban a la ciudad, por la fe de los cristianos que se habían sumado, despejaron todo aquello que les impedían a muchos creer en Jesús.

De tal manera que en el capítulo 1 vs. 15-19, que le invito a leer, Pablo ora para que tengan “sabiduría y revelación en el conocimiento de Él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepan…”.

Debemos tener una continuidad de Cuerpo Unido, sabiendo administrar los talentos que Dios nos ha dado

Centrándonos en está oración de Pablo por la iglesia, debemos animarnos unos a otros, para mantener un constante crecimiento de la “supereminente grandeza de Su Poder, para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza”.

¿Queremos mantener las Bendiciones de Dios? ¿Qué esas Bendiciones nos lleguen a todos? ¿Qué la iglesia sea el brazo extendido de Dios? Debemos tener una continuidad de Cuerpo Unido, sabiendo administrar los talentos que Dios nos ha dado, pero que no queramos hacernos ver nosotros, sino que se vea a Cristo en nosotros.

Lamentablemente, vivimos en una sociedad muy personalista, y muchos por seguir a las personas, lamentablemente chocan contra una pared, se desilusionan, se desaniman y abandonan el camino. A muchos les cuesta retomar, pero están los que lo intentan y vuelven a transitar junto a sus hermanos, integrando una Iglesia unida con la esperanza de que la manifestación del Poder de Dios, por medio de su Espíritu Santo, se siga manifestando en nuestra sociedad. Por tal motivo, les animo a todos, los que conocen y a los que no conocen a Dios, puedan sumarse a la Iglesia, para pedirle a nuestro Señor Jesucristo, por una sociedad mejor, sin oscuridades ni diferencias que opaquen la Luz que nos brinda Jesús en nuestros corazones. Dios nos Bendiga.