En Contacto con Dios: Continuadores del Llamado
— Pastor Osvaldo D’Emilio —
Buenos días a todos nuestros hermanos y hermanas, amigos y amigas, como también a todos nuestros seguidores del Facebook del Templo Unción. Tenemos una nueva oportunidad de estar, “En Contacto con Dios”, para que podamos recibir una Palabra de reflexión, que nos permita comprender en qué circunstancia nos encontramos y cómo debemos reaccionar a lo que Dios cada día nos propone para nuestras vidas.
En este fin de semana compartimos el momento en que Jesús llama a unos pescadores para que sean sus discípulos, (lo pueden encontrar en la reunión virtual que hemos tenido el domingo que pasó). Ese fue el inicio de lo que Jesús quería hacer con aquellos hombres. Decíamos en el final que los puso a prueba con lo que les dijo, para saber qué actitud tomarían ante sus palabras.
Como vimos en Lucas 5:1-11, fue Pedro quien tomó la iniciativa y se comprometió a que, por la orden dada por Jesús, “en tu Palabra echaré la red”, le dijo. Si vemos que ante la acción de Pedro, Jesús los vio a todos aptos para aquello por medio del cual les tenía preparado un emprendimiento mayor, ser pescadores de hombres. En Marcos 1:17, les dice; “Venid en pos de mí y los haré pescadores de hombres”. Les está diciendo que los iba a preparar para algo mucho más importante, y ante el “examen” que pasaron, fueron aptos para subir a un nuevo nivel de responsabilidades, por eso abandonaron no solo los pescados, sino también la pesca, su oficio personal. Además vemos que a los otros que llamó, no tuvieron que pasar por el desafío que tuvieron estos cuatro, Pedro, Andrés, Jacobo y Juan. Pero Jesús consideró las capacidades y los esfuerzos que podían realizar cada uno.
De discípulos a Apóstoles, (enviados) a hacer discípulos.
No todos tenemos las mismas capacidades, y tampoco las mismas pruebas que pasar. No podemos pretender que a los demás les toquen las mismas condiciones, solamente aceptar y mirar las que nos toca a nosotros. Y vemos que al final del ministerio de Jesús, fueron considerados aprobados para continuar la tarea por medio de la cual después de tres años y medio al caminar con Jesús, aprendieron, salvo aquel que lo entregó, Judas.
Pero además, aprendieron, fueron dóciles y obedientes a la formación que Jesús tuvo con ellos. Creo que para esto también Jesús nos llama a nosotros. Ve la realidad en la que se encuentra la sociedad, en la cual estamos nosotros, con dificultades, con necesidades muy complicadas y que necesitan una respuesta de parte de Dios para sus vidas, y muchos de los que lean estas líneas están en esas condiciones. Si estamos nosotros dispuestos a asumir el compromiso, más allá de nuestras responsabilidades personales, podemos ser útiles. También ve en nosotros, como reaccionamos por aquellos que se quedan en el camino o toman decisiones diferentes a las que espera Jesús de cada uno.
Dios no quiere anularnos personalmente, sino que podamos crecer más de los que naturalmente lo hayamos hecho. Por eso te digo en este día, mira lo que Jesús demanda de tu vida y no te ocupes, ni preocupes de lo que le pide a otros, salvo cuando pases la prueba y entonces estés preparado para ayudar y guiar a otros.
Por eso recién cuando Jesús estaba a punto de ascender a los cielos les dijo: Mateo 28:19-20 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. De discípulos a Apóstoles, (enviados) a hacer discípulos.
Debemos encontrar (echando la red) a quienes pueden ser los continuadores del llamado, como Jesús lo hizo con los discípulos, a quienes pueden continuar con el mensaje del evangelio. Así como Jesús estuvo con sus Discípulos-Apóstoles, también tenemos nosotros la promesa que va a respaldar nuestro ministerio si lo hacemos como Él quiere, y no como nosotros creemos que debe ser.
Dios nos fortalezca, para asumir y cumplir con el compromiso que hemos aceptado, porque hay muchos que necesitan recibir el mensaje de Salvación. Mateo 9:37-38; “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”. Dios les Bendiga.
