En Contacto con Dios: Compartir con Otros
Una vez más, les damos los buenos días a nuestros hermanos, hermanas, amigos, amigas y simpatizantes del “Templo Unción”, para encontrarnos, “En contacto con Dios”, y meditar en Su Palabra. En muchas oportunidades, la Biblia nos habla de la importancia de compartir lo que Dios ha hecho y hace en nosotros. Somos o deberíamos ser la evidencia de la fe en Dios, y del Poder de Dios. Por tal motivo nos invita a que lo podamos transmitir. En la carta de Pablo a 2ª Timoteo 4:1-2, le da el siguiente consejo; “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo,… , que prediques La Palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo;…”. Cuando leemos estas líneas, no nos está hablando de un sentido del tiempo cronológico solamente, sino de una actitud de nuestro corazón. Si verdaderamente hemos creído y recibido de Dios, hemos tenido alguna experiencia, Dios nos ha Bendecido o dado alguna respuesta en nuestra vida, lo que debemos hacer es hablar a los que no le conocen o habiéndole conocido, hoy no se encuentran siendo parte del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Deberíamos estar listos, tanto cuando nos sentimos bien dispuestos, como cuando no lo estamos tanto. La prueba de que nuestra relación con Dios es la correcta, está en que tratamos de dar lo mejor, si lo sentimos o no lo sentimos. Cuando nos disponemos a compartir con otros, siempre Dios pone La Palabra justa en el momento oportuno. Pero para que eso ocurra, debemos tener una relación constante con Dios cada día. Si solo hacemos, lo que creemos que sentimos hacer, algunos de nosotros no hará nada. Hay quien dice; “no siento orar”, y no lo hacen, otros dicen; “no siento cantar”, y no lo hacen, hay algunos otros que dicen; “hoy no siento ir a la iglesia”, y no lo hacen. Estas y algunas otras más, las van dejando de lado y se prohíben de alimentarse de La Palabra de Dios, (y aunque la pueden ver por internet en sus diferentes variaciones), terminan enfriándose y algunos congelados. Nunca seremos capaz de hacer nada, si no mantenemos un tiempo prudencial de comunión constante con Dios. Hay muchos que viven de experiencias pasadas, sin embargo al recordarlas, sin mantener una cercana relación con Dios, no produce frutos. Cuando somos obedientes a Dios, como lo estaba Timoteo en aquel tiempo, o quizás no tanto, porque Pablo le escribió esta nota dentro de su carta, que debía compartir y predicar en todo momento, no era solo de acuerdo a cuando él lo sintiera. Y esto es también para cada uno de nosotros. Dios nos ha dado la posibilidad de compartir nuestras experiencias personales como testimonio del Gran Amor y Poder de Dios, aun en estos tiempos, que para muchos son muy difíciles. Dice el comienzo del vs. 3 del mismo capítulo 4; “Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza…”. Hoy tenemos la gran posibilidad de escuchar y poner en práctica lo que dice la Biblia, pero habrá un tiempo que no tendrán esa posibilidad. Aprovechemos este tiempo, y pidámosle la guía a Dios para saber que tenemos que decir. Hay muchos que están necesitando que nosotros podamos compartir lo que hizo Cristo en nuestras vidas. Si acaso lo hizo por nosotros; ¿No lo podrá hacer con otros también? Dependerá de la disposición que pongamos de lo más profundo del corazón. El “Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, les desea que tengamos un gran día, con la mayor Bendición de Dios. Pastor; Raúl Osvaldo D’Emilio
