En Contacto con Dios: Aguas de las Fuentes de la Salvación
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Una nueva semana hemos comenzado y lo hacemos estando “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a que juntos podamos leer el libro de Isaías 12:2-3 NVI.
El profeta Isaías autor de este libro que lleva su nombre es quién más habla sobre el tema de La Salvación; sobre el Mesías; sobre Jesús el Hijo de Dios. Recordamos este cap. 12 es una canción cantada por el profeta Isaías donde aprendemos los motivos y las razones de sus palabras, nacidas de un corazón agradecido a Dios, agradecido por el amor que Dios tiene para con toda la humanidad.
“BENDITO SEA EL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, PADRE DE MISERICORDIA Y DIOS DE TODA CONSOLACIÓN” escribió el apóstol Pablo; en cada libro de La Biblia aprendemos que solo Dios nos da Salvación del hebreo liberación de lo inmediato, de la oscuridad, de la duda, de las mentiras, de las cargas, del sufrimiento.
Podemos venir a Jesús continuamente para recibir la mejor agua que sacia nuestra sed
“¡DIOS ES MI SALVACIÓN! CONFIARÉ EN ÉL Y NO TEMERÉ, ÉL ES MI FUERZA, ES MI CANCIÓN”. Solo Dios nos da Salvación por la obra de su propio Hijo Jesucristo; si decidimos creer en Dios, podemos también cantar como Isaías, siendo agradecidos, declarando nuestra Fe y confianza porque estamos protegidos, seguros y fortalecidos en Dios mismo.
“CON ALEGRÍA SACARÁN USTEDES AGUA DE LAS FUENTES DE LA SALVACIÓN.” El agua es vital para la vida, el agua sacia nuestra sed, nos limpia, nos da descanso; Jesús el Hijo de Dios nos dice “CUALQUIERA QUE BEBIERE DE ESTA AGUA, VOLVERÁ A TENER SED. MAS EL QUE BEBIERE DEL AGUA QUE YO LE DARÉ, NO TENDRÁ SED JAMÁS; SINO QUE EL AGUA QUE YO LE DARÉ SERÁ EN ÉL UNA FUENTE DE AGUA QUE SALTE PARA VIDA ETERNA.” Vivimos con necesidades básicas y buscamos la manera de saciarlas; podemos venir a Jesús continuamente para recibir la mejor agua que sacia nuestra sed, que nos limpia natural y espiritualmente, que nos da descanso, que nos renueva y nos fortalece, porqué los recursos del Señor no son limitados.
Te invito a que podamos orar juntos – Bendito eres Dios, gracias por tu amor incondicional e inagotable, gracias por La Salvación que nos das por medio de tu Hijo Jesucristo y que por la Fe recibimos.
Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN. ¿A QUIÉN TEMERÉ? EL SEÑOR ES LA FORTALEZA DE MI VIDA; ¿DE QUIÉN TENDRÉ TEMOR?
