En Contacto con Dios: Se necesitan más Mensajeros de Jesús

Buenos días a todos nuestros hermanos y hermanas, como también a nuestros amigos, amigas y seguidores del Templo Unción. Nos encontramos, teniendo una nueva oportunidad para estar, “En Contacto con Dios”.

En estos tiempos que vivimos, no son muy diferentes a otros que pasa la sociedad en su conjunto en todos los órdenes de la vida. En general atravesamos por estados de ánimo, físicos y espirituales muy cambiantes.

Dijo alguien, “cuando me encuentro bien espiritualmente, mi cuerpo se encuentra debilitado, cuando mi cuerpo está sano, mi alma se siente vacía, y cuando mi alma está fortalecida en su ánimo, el cuerpo está desgastado y el espíritu no está en armonía con el resto del ser”.

¿Cómo podemos encontrar un equilibrio entre el cuerpo, el alma y el espíritu?

Relata el Evangelio de Mateo 14:34-36, un acontecimiento que poco hemos reparado en ello. Después que Jesús, viera la barca en la que viajaban los discípulos, que era “azotada por grandes olas, porque el viento era contrario”, Jesús se les aparece sobre el mar, caminando y al verlo Pedro, lo quiso hacer también y comenzó a hundirse, a lo cual dio voces diciendo: ¡Señor Sálvame! (vs.30). Luego dice en el vs 34; “Pero al terminar la travesía llegaron a Genesaret. Cuando les reconocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticias por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a todos los enfermos”.

¿Qué hacemos nosotros cuando nos enteramos que en algún comercio hay descuentos, que están en liquidación alguna casa de ropa que nos gusta, que hoy por medio de alguna aplicación tenemos facilidades para comprar lo que necesitamos? Perdón la comparación, pero en realidad comenzamos a decirles a aquellos que tienen menores recursos que pueden aprovechar las oportunidades que se les presentan.

¿Qué debemos hacer los que creemos en Jesús, cuando sabemos que Él y solo Él puede responder a nuestras necesidades en el cuerpo, el alma y en el espíritu?

Cuando Jesús llegó a Genesaret, evidentemente había personas que ya sabían de Él, porque le escucharon o porque vieron algún milagro que Jesús había hecho, en ellos o en otros. Pero no se conformaron con lo que ellos vieron o escucharon, sabían que había necesidades en muchas personas alrededor de la zona de aquel lugar, entonces; “enviaron la noticia”. Era una muy buena noticia para los que estaban necesitados o enfermos, de tal manera que los que la recibieron la Buena Noticia, fueron traídos o llegaron y dice el vs 36; “y le rogaban que les dejase tocar el borde de sus vestiduras”. Evidentemente algunos estaban postrados de no poder caminar o sabían que era la única forma de poder lograr sus objetivos. Pero además dice; “y todos los que le tocaron quedaron sanos”.

Lo que no podemos negar es el Poder de Dios por medio de Jesucristo, pero quiero resaltar que eso sucedió, porque hubo personas que “enviaron la noticia por toda la tierra alrededor”. Hoy necesitamos que como aquellas personas, que podían pasar tiempo con Jesús, se dedicaron a evangelizar, llevando las Buenas Noticias que Jesús tenía para todos los que estaban necesitados, y recorrieron la zona.

Es justamente esto lo que queremos resaltar, a través del “Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, que se necesitan más Mensajeros de Jesús, que alienten a aquellos que están pasando necesidad, para que se acerquen a Él, que tiene el Amor y Poder para responder, y ser completamente libres de todo aquello que les preocupa, o está afectando su cuerpo, creyendo fue Jesús como lo hizo en aquel tiempo, también lo puede hacer hoy y ahora. Bendiciones. Pastor. Raúl Osvaldo D’Emilio.