En Contacto con Dios: Reactivando la Obra
— Colaborador: Leandro Tancredi —
¡Hola a Todos!, ¿cómo están? Bienvenidos un día más a este pequeño momento de devocional que tenemos, como familia de Templo Unción. Quiero darte la bienvenida y gracias por estar ahí juntos, gracias poder compartir, gracias por permitirnos entrar allí en tu hogar o donde estes vos, hablar un poco de la Palabra del Señor y poder compartir que es lo que el Señor ha puesto en nuestros corazones.
Quiero ponerte en contexto sobre lo que vamos a compartir en el día de hoy. Nos vamos a centrar en la restauración y la vuelta del pueblo de Israel a su tierra, a Jerusalén; luego de los setenta años de esclavitud por parte del imperio babilónico. Es parte de todo lo que Dios nos viene hablando como familia en este tiempo y creemos que es algo que Dios nos esta llamando a meditar, a permanecer allí sentado a sus pies diciendo: Espíritu Santo ¿Qué es lo que quieres hablar? En Esdras capítulo 1:1–2 leemos: “En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.”
Aquí vemos como el rey Ciro, establece un decreto que no se puede deshacer. Él envía, a través del Espíritu de Dios, a que se le construya casa en Jerusalén a Dios. A partir de aquí vemos como se desarrolla la historia; el versículo 5 dice: “Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén”. Te invito a que puedas seguir esta fascinante historia que se encuentra en los capítulos 1 al 6 de Esdras.
Pero lo que quiero que nos detengamos, es sobre el capitulo 4. El titulo del mismo es: Los adversarios detienen la obra. Cuantas veces, voces que nosotros escuchamos incluyendo la del adversario, nos hace detener en lo que Dios nos ha mandado. Por eso lo importante es que vos y yo nos mantengamos, en lo que Dios nos prometió y siempre la Palabra de Dios va a volver a ser recordada. En esta historia podemos ver como Dios levanto a dos profetas: Hageo y Zacarías, que fueron ante Zorobabel que era el gobernante de Judá y ante Josué que era el sumo sacerdote, para Que ellos puedan reactivar la obra. Es la Palabra de Dios que reactiva la obra en tu vida. Cuando permanecemos junto a él, en su palabra meditando, el nos fortalece y hace que aquellos que estaba detenido en nuestra vida, cuando recordamos la palabra y permanecemos en el lugar con El, la palabra se reactiva y empieza a acallar las voces a nuestro alrededor, porque tenemos nuestros ojos puestos en él, escuchando la voz del Espíritu Santo; entonces esas voces que nos detenían se empiezan a disipar.
Así que, de la misma manera, que le paso al pueblo de Israel que le vinieron las amenazas y detuvieron la obra, Dios envió dos profetas para recordarle la Palabra, porque Dios no es hijo de hombre para mentir y que él va a cumplir lo que él ha dicho. Por eso, yo te invito a que te tomes un momento y puedas recordar, que es lo que Dios hablo sobre tu vida, eso que él te susurro y que te mantuvo cerca de él, para que puedas reactivar la obra en tu vida.
¡Dios te bendiga!
