En Contacto Con Dios: Permanecer en Dios
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Nuevamente nos volvemos a encontrar aquí “En Contacto con Dios “por medio de Unción para La Ciudad recibiendo juntos La Palabra de Dios. Te invito a qué podamos leer en La Biblia 1 Juan 4:9-10,12-16 NVI
El apóstol Juan es una vida que aprendió y vivió lo que significa permanecer, es mantenerse sin cambios en un lugar o estado, es continuar, seguir o estar; lo contrario es abandonar que es declararse vencido o sin fuerzas.
Jesús eligió y llamó al autor de esta carta y de otros libros más de La Biblia, para dar a conocer su obra de amor “para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y para que al creer en su nombre tengan vida”.
El amor de Dios nos da vida, es eterno y es fiel
El amor de Dios nos da vida, es eterno y es fiel, toda vida puede conocer, recibir y vivir el amor de Dios por la fe en Jesús; por la obra del Espíritu Santo que nos recuerda cada día la verdad de este amor inagotable e incondicional.
Jesús por amor vino a este mundo enseñó La Palabra de Dios, sanó enfermos, alimentó a los qué tenían hambre, resucitó muertos, fue a la Cruz siendo inocente, murió, resucitó, comisionó a sus discípulos para dar a conocer el Evangelio, ahora está intercediendo en oración por la humanidad, por las familias, por tú vida, por mi vida » no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal».
El amor de Dios fue moldeando, transformando, perfeccionando la vida del apóstol Juan; él pudo estar y ayudar a las vidas con necesidades; aún con riesgo de su propia viva, pudo permanecer en el amor y en el propósito de Dios.
Vivimos en un tiempo de mucha necesidad, Dios no nos va a pedir que arriesguemos nuestra vida; crecer, permanecer en su amor y en su propósito, es poder ayudar con lo que tenemos al otro, no es solo lo material, es estar, es escuchar al necesitado, es interceder en oración al necesitado para qué Dios guarde a cada vida, a cada familia de todo mal.
Te invito a que podamos orar juntos: Padre gracias por tú Amor inagotable e incondicional, qué por medio de Jesús, del Espíritu Santo y de tu Palabra recibimos vida.
Nos despedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña “NOSOTROS LE AMAMOS A ÉL, PORQUE ÉL NOS AMÓ PRIMERO”.
