En Contacto con Dios: Para ser Amigo de Dios
— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Saludamos en este día a todos nuestros hermanos y hermanas, como también a nuestros amigos y amigas, como lectores y escuchas de nuestros pequeños pero grandes mensajes en Dios.
Este día es muy especial para muchos de nosotros, se “celebra el día del amigo”. Esto no es en todo el mundo igual, solamente es, además de nuestro país Argentina, también en Uruguay, Brasil, Chile y España, el mismo día como hoy, 20 de Julio. En otros países lo hacen diferentes días. Si bien en nuestro caso se conmemora un solo día, como decimos en muchas oportunidades, más allá de un día del amigo, nosotros, “Tenemos un Amigo de todos los días”, que está con nosotros, si verdaderamente creemos en Él y es Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que los tres, uno solo. Nos basamos en La Biblia que dice; “Y se cumplió la Escritura que dice: «Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia», y fue llamado amigo de Dios”. Santiago 2:23.
En el libro, Santiago nos habla y resalta de la fe de Abraham en Dios. Abraham fue considerado justo por su fe, y también fue llamado amigo de Dios. El mismo no se autoproclamo como tal, sino los que vinieron después así lo creyeron. Este versículo de la Biblia nos enseña que podemos ser justos y convertirnos en amigos de Dios si tenemos fe en Él. En Isaías 40 el profeta trae consuelo al pueblo de Dios, en el cual se iban a terminar la cautividad, y aun anuncia la llegada del mesías, trae aliento y esperanza al pueblo, pero además manifiesta que Dios no se ha olvidado de su pueblo. Por tal motivo, encontramos en el capítulo de Isaías 41:8; Reina-Valera 1960, como es Dios quien al referirse del primer patriarca Abraham dice;
“Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo”.
¿Cómo podemos hacernos amigo de Dios? ¿Como lo hizo Abraham?
No, el que solo cree; sino aquél que cree y le obedece a Dios. Cuando crees es necesario moverse en obediencia, la obediencia da vida a la fe, el movimiento de escuchar y hacer, le da a la fe la motivación que necesita para despertarse. Una fe muerta es aquella que duerme, que no es puesta a prueba, esta de adorno, es inútil, porque no se mueve en obediencia.
Muchos cristianos (hijos de Dios) dicen ser amigos de Dios, pero a ellos, ¿Dios los llama amigos? Todos los cristianos creen, también los demonios creen, y tiemblan (Santiago 2:19) Pero muy pocos obedecen, tienen una fe en reposo, la fe que descansa, es porque no se mueve, no sirve, y lo que mueve la fe es la obediencia a Dios.
Por eso déjame decirte en este día, que para ser amigo de Dios, y que Dios nos considere como tal, debemos tener una fe que se manifieste en obediencia y la obediencia debe demostrarse en obras, hacer lo que Dios nos dice en Su Palabra, y en la medida que ponemos en acción la fe, se van perfeccionando las obras. ¿De qué sirve tener fe y no se ven las obras?
Por eso decimos en este día, a través del “Ministerio Evangelístico Unción para la ciudad”, que si creemos, que tenemos fe, debemos servirle a Dios con alegría, y en ella, nuestra fe, se va perfeccionando en nuestras obras. Bendiciones
