En Contacto con Dios: Miremos más a Dios
— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Tengan buenos días todos nuestros amigos, amigas, hermanos, hermanas, como así también nuestros seguidores y seguidoras del Facebook, y de los grupos del Templo Unción. Nos encontramos en una nueva oportunidad para estar “En Contacto con Dios”. Cosa que hacer cada día más asiduamente.
Probablemente estamos tan enfrascados en nuestras propias preocupaciones, que no alcanzarnos a darnos cuenta que Dios Se Preocupa Mucho Más por nosotros, que nosotros mismos. Eso nos pasa porque nos miramos mucho entre nosotros y a nosotros también.
Cuando leemos el Salmo 8, que les invito a que lo lean todo, encontramos que David, al levantar sus ojos a los cielos, comprendió la Grandeza de Dios y su propia vida desapareció de sus prioridades para poner en primer lugar a Dios.
Hoy estamos tan acelerados, en esta sociedad, que parecería que nos está empujando, o somos nosotros mismos que nos dejamos influenciar en nuestras vidas, y no podemos detenernos, y hacer un alto, para levantar nuestra mirada a los cielos, y ver la creación de Dios.
Cuánta razón tiene el Salmo 8:3-4; “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?”
Al mirar los cielos, nos damos cuenta de la pequeñez de nuestras vidas. Pero cuando Dios nos visita, engrandece nuestro espíritu, de tal manera, que tiene de nosotros memoria, se acuerda que somos sus criaturas y llega a nuestras vidas para que le reconozcamos como Señor y Salvador a través de Jesucristo.
Por tal motivo, el Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad, aconseja que dejemos de mirarnos entre nosotros, y Miremos más a Dios, alzando nuestros ojos a los cielos, para que podamos apreciar su Grandeza y Amor para con nuestras vidas, porque por medio de Él, aprendemos a crecer cada día. Les deseamos que tengan una buena jornada; “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”, según Hebreos 12:2ª. Bendiciones.
