En Contacto con Dios: Levántate y Resplandece

— Pastor; Raúl Osvaldo D’Emilio —

Buenos días a todos los hermanos y hermanas, como así también a los amigos, amigas, y a nuestros seguidores del Templo Unción.

Hemos escuchado en el mensaje del día de ayer domingo, una semblanza del pueblo de Israel en los días del Profeta Miqueas, que era contemporáneo de Isaías como de Oseas. Se nos decía que prácticamente era una situación como la que se vive en estos días en nuestro país, como en el mundo.

El capítulo 7:7 se nos leía; “Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá”. Yo no quiero agregar nada a lo ya expresado, sino continuar un poco más con lo que ha manifestado el mismo autor y el mensaje predicado, ya que en parte me toca en alguna manera muy en lo personal.

Posiblemente algunos se encontraran en las mismas condiciones y pueda serles útil, como el pasaje que me ha ministrado por medio del Espíritu Santo y lo sigue haciendo cada vez que lo leo o lo escucho predicar. Considero que en las condiciones sociales, morales y espirituales que vivimos en el presente, es un volver a plantearnos en ¿cómo nos encontramos?, no solo delante de Dios, sino delante de los hombres que buscan una respuesta de Dios, pero como el mismo Señor se preguntaba en los tiempos de Isaías, que eran los mismos que Miqueas; “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?” (Isaías 6:8). Dijo alguien; “la sociedad es el reflejo de cómo se encuentra la iglesia hoy”. Algunos nos queremos hacer los desentendidos de esta realidad, pero debemos reflexionar y hacernos cargo de la parte que nos toca. Por tal razón, y dentro de esa continuidad que les mencione antes, el Profeta sigue diciendo; vs. 8-9; “Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia; él me sacará a luz; veré su justicia”. El profeta está reconociendo de parte del pueblo en las condiciones que se encontraba, pero también sabía que eso no iba a pasar siempre.

Dios mantiene su mano extendida, para levantarnos y a pesar de estar rodeados de tinieblas, que esta sociedad nos presenta, es más fuerte la luz de la Presencia de Dios, que siempre está dispuesta a iluminar nuestro camino.

“Él me sacará a la Luz”. El problema no son las tinieblas solamente, el verdadero problema es la falta de Luz. Ya que la falta de luz es lo que hace que las tinieblas nos envuelvan y avancen. Eso quiere decir que ha mayor luz, menos tinieblas. No quiere que permanezcamos propensos a caernos, sino que ilumina nuestro andar. Hay promesa de parte de Dios para nuestras vidas, para tu vida y para mi vida, como para todos los que creemos y desean creer en un Dios vivo; “veré Su justicia”. La justicia del hombre falla, pero tenemos un Dios justo que en su tiempo, responderá a nuestras necesidades. Por tal motivo, a través del “Ministerio Evangelístico Unción Para la Ciudad”, nos animamos los unos a los otros, y declaramos lo que dice el Profeta Isaías capítulo 60:1; “Levántate y resplandece, porque ha venido a ti su luz”;  y lo que dijo David en el Salmo 55:22b fue; “…No dejará caído para siempre al Justo” Deseamos que la Luz de Cristo ilumine todo nuestro caminar. Bendiciones.