En Contacto con Dios: la Visión que debemos tener

— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —

Buenos días a todos nuestros hermanos y hermanas del Templo Unción, como así también a nuestros amigos, amigas y simpatizantes que siguen nuestros escritos o reciben nuestros audios, que invitamos a que los puedan compartir con aquellos que lo consideren necesario.

Los días que van pasando “vemos” o “no queremos ver”, todo lo que sucede a nuestro alrededor. Muchos no alcanzamos a comprender, como pueden estar pasando las cosas que suceden o que se ha propuesto el ser humano para que pase o deje de pasar todo lo que se mueve en nuestra sociedad. Pero lamentablemente también hay quienes prefieren “mirar” para otro lado, e “ignorar” la realidad. Esto pasa en todos los órdenes sociales, pero más se nota en aquellos que tienen el poder de decisión. Aunque en algunos casos ese poder de decisión es contrario a lo que reclaman los habitantes de nuestra tierra.

Uno de los casos que podemos encontrar en la Biblia, es cuando a los sacerdotes no les convenía que el cristianismo crezca después de que en Pentecostés, “todos fueron llenos del Espíritu Santo” (Hechos 2). Los mismos vieron que empezó a surgir un movimiento, “LA IGLESIA”, que les cambiaba toda la religiosidad que ellos venían manifestando durante años. Por tal motivo se les presentó un hombre, “Saulo de Tarso”, que les fue útil a sus intereses, y le entregaron cartas que lo autorizaba a poner preso a los creyentes de aquella hora, ya que había participado de la muerte de Esteban. (Hechos 7:58). Pero con toda la autoridad que recibió de los sacerdotes, camino a Damasco, tuvo un encuentro con el “Sumo Sacerdote”, Jesucristo que le cambió todos los planes (Hechos 9).

En ese momento Saulo cayó a tierra, y tuvo un encuentro personal con Cristo que fue tan trascendental, que su vida giró en 180 grados. De dejarse llevar por lo que “veía” con sus ojos naturales, Jesús le cambió completamente los planes que tenía, a tal punto que lo dejo ciego a causa del resplandor de su Presencia. De ahí que entrado en la ciudad, mando a una persona insignificante para él, pero que fue importantísimo para su futuro, como Ananías que le dice; “…Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo” (Hch. 9:17b). Desde ese momento, Saulo, luego llamado Pablo, pasó de perseguidor a perseguido.

Hoy hay muchos que andan por “vista natural”, pero no tienen la “vista espiritual”, que solo por medio del Espíritu Santo podemos obtener. Las características permanentes del hombre y la mujer espiritual, es su capacidad de comprender correctamente el significado del Señor Jesucristo en su vida, y de explicar los propósitos de Dios a otros.

No permitamos que nada nos aparte de la “visión” que de Jesucristo debemos tener. Por tal motivo, el “Ministerio Evangelístico, Unción Para la Ciudad, les invita a tener; “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:2ª). Tengan todos, una buena jornada. Dios les Bendiga.