En Contacto con Dios: La Esperanza
Buenos días, Buenas tardes y Buenas noches. Posiblemente hay muchas personas que en este tiempo, a raíz de todo lo que pasa, se sienten con pocas esperanzas o sin esperanza. Un dicho dice; “La esperanza es lo último que se pierde”. Pablo nos escribe en 1ª Corintios 13:13 que «aún permanece, la fe, la esperanza y el amor, pero el mayor de ellos es el amor». Esto significa, que para él, la esperanza es un elemento importante que tenemos, cuando está centrada en Cristo, cuando estamos basados en el amor de Dios, sustento y alimento de nuestra fe.
Sin embargo podemos tener esperanza aun ahora, a pesar de estar rodeados de quienes nos aman y desean lo mejor para nosotros, pero no nos pueden brindar más que el aliento y su compañía, con todas sus limitaciones. Así le pasó a Jesús, cuando estaba por ser entregado en el huerto de Getsemaní. Estaban sus discípulos, aun los más cercanos, Pedro, Jacobo y Juan, a poca distancia. Sin embargo ellos “se durmieron”, mientras Jesús oraba al Padre, (Mateo 26:36-46). No pudieron mantenerse despiertos, en el momento más difícil de Jesús.
Posiblemente nos pasa a nosotros, cuando tenemos la sensación de que hay algo irreversible que no podemos resolver por nuestra cuenta, tiende a producir en nosotros “desesperanza”, “desánimo”, “impotencia”, sin embargo Jesús les había dicho que se mantengan despiertos y “velen en oración”. Pero para ellos fue más fuerte el cansancio.
La esperanza es un elemento importante que tenemos, cuando está centrada en Cristo, cuando estamos basados en el amor de Dios, sustento y alimento de nuestra fe.
Nos pasa en muchas oportunidades a nosotros, decimos; “Ya esto no da para más, de que vale que siga insistiendo si no tengo la solución”. Y es verdad en parte, nosotros no tenemos la solución, pero si permanecemos, Dios, Él, Si la tiene. Siempre que nos damos cuenta que no hemos aprovechado una oportunidad, somos propensos a bajar los brazos. Eso les pasó a los discípulos en aquella hora y Jesús les reconoció que les podía pasar eso, pero mientras tanto, para enfrentar lo que a Él se le venía, iba al Padre y oraba. Este es un buen ejemplo para todos nosotros, en medio de las dificultades que podemos estar atravesando. Sin embargo, Jesús, viendo lo que sucedía con sus discípulos, como quizás con algunos de nosotros también, cuando terminó de orar les dijo: “Levántense, vamos…”, debía enfrentar lo que venía, y no era nada grato para Él, sin embargo, de esa situación salió victorioso y nos hizo a nosotros, “más que vencedores”, como dice Pablo en Romanos 8:37.
Es en esta hora, que debemos “Levantarnos”, en medio de las dificultades y avanzar, enfrentar las situaciones difíciles, reconociendo que es Jesús quien va al frente. Así como Él tuvo el valor, el coraje la fuerza dada por Dios en ese momento, Dios nos da a nosotros el mismo ánimo y fuerza para enfrentar y superar la adversidad que tenemos por delante.
Por eso te reitero y te digo a ti como también a mí, en este tiempo: “Levántate, vamos” es Jesús, quien va adelante nuestro y es Él quien pelea por tu vida y por mi vida. Mantengamos nuestra confianza y esperanza en Él y podemos salir victoriosos. Dios te Bendice. Que tengas un gran día con la compañía de nuestro Señor Jesucristo.
Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio, “TEMPLO UNCIÓN”
