En Contacto con Dios: Jesús escucha nuestra voz
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Nuevamente nos volvemos a encontrar aquí “En Contacto con Dios” por medio de Unción para La Ciudad recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a que juntos podamos leer en La Biblia el Evangelio de Marcos 10:46-52 RV 1960
Jesús junto a sus discípulos salían de Jericó hacia la ciudad de Jerusalén, donde se celebraba La Pascua; parar Jesús era su destino final, en este cap. 10:45 lo confirma “Porque el hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.
Jesús no es indiferente ante la necesidad, si le pedimos ayuda Él si viene a rescatarnos; hoy se viven tiempos de angustia y pedidos de ayuda, algunos con lo que tienen y pueden se ocupan; otros son indiferentes; Jesús escucha, se acerca y obra ante lo imposible.
El relato bíblico habla de Bartimeo el ciego, que estaba sentado junto al camino mendigando, ”Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: Jesús, ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”, algunos querían que se callase, “pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”
Jesús escucha, se acerca y obra ante lo imposible
A Bartimeo nada, ni nadie lo iba a privar de aquella oportunidad de estar cara a cara con Jesús; estaba totalmente decidido a encontrarse con la única Persona a la que anhelaba presentar su vida, su necesidad, su problema; cuando Jesús lo llamó, de inmediato Bartimeo “arrojo su capa, sé levanto y vino a Jesús”. Jesús sigue llamándonos como familia, como ciudad, como nación; está en cada uno de nosotros decidir; hoy es el día, hoy es el tiempo, no dejemos pasar esta oportunidad de venir y estar con Jesús.
Bartimeo tuvo una reacción personal hacia Jesús, una reacción de amor, de fe y confianza reconociendo la Persona de Jesús el Hijo de Dios.
Hoy Jesús escucha nuestra voz que clama a Él reconociendo nuestra necesidad de su Persona, de su amor, de su poder y de su obrar, que nos da nueva vida al creer, al ser agradecidos, al seguir a Jesús en el camino.
Te invito a que podamos orar juntos – Jesús creo en Ti, tú eres la única Persona en quién puedo confiar mi vida y mi necesidad.
Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña “CON MI VOZ CLAMÉ A DIOS; A DIOS CLAMÉ Y ÉL ME ESCUCHARÁ“.
