En Contacto Con Dios: Jesucristo es el medio de la Justificación

— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —

Bienvenidos juntos podemos estar «En Contacto con Dios» por medio de Unción para La Ciudad, recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en La Biblia el libro de Romanos 5:1-5 RV 1960.

Jesucristo es el medio de la Justificación, este término se empleaba en los tribunales de justicia cuando el acusado necesitaba ser absuelto de la culpa qué recaía sobre su cabeza.

Por la obra de la Cruz y la Resurrección hecha por Jesucristo hay Justificación; que es el estado de aceptación al cual toda vida llega por la Fe, dónde Dios nos coloca como justos.

Una persona justa es quién se mantiene en una debida relación con Dios y cuya vida lo demuestra, en La Biblia encontramos, por ejemplo, a Noé, a David, a Débora, a Job, a Elizabet, a Zacarias.

La Fe es reconocer a Dios, lo qué ha hecho y hace por Amor desde el momento qué aceptamos y creemos en Jesucristo como el Señor y el Salvador de nuestra vida ya recibimos Paz, al creer, al descansar en Él, al cumplir su voluntad enseñada en su Palabra.

La mayoría vivimos tiempos altos y bajos; a veces esta Paz inunda nuestro ser; también en ocasiones estamos bajo presión, con dificultades, con cansancio; Jesucristo el Príncipe de Paz nos habla y nos dice» Vengan a Mí y yo los hare descansar».

«Tenemos entrada por la Fe a esta Gracia en la cual estamos firmes», Gracia el regalo inmerecido de Dios hacia nosotros, el medio por el cual somos salvos perdonado, sano y libre, nacemos de nuevo como un hijo o una hija de Dios, seguros en la Gracia qué proviene del Amor sin Límites de Dios.

El apóstol Pablo habla de Esperanza, qué es la espera de lo qué sucederá; como hijos e hijas de Dios tenemos Esperanza, tenemos un presente y un futuro, tenemos algo qué esperar, porqué «No hay nada qué nos pueda separar del Amor de Dios, qué es en Cristo Jesús Señor nuestro.» Los problemas y las dificultades nos crecer y desarrollarnos; la única manera en qué Dios puede obtener fruto de la vida del creyente es podando o cortando sus pámpanos, como lo enseña el Evangelio de Juan cap. 15; los problemas y las dificultades producen frutos; la paciencia es uno de ellos; la paciencia es un rasgo de la personalidad prudente, es la actitud que lleva al ser humano poder soportar contratiempos y dificultades, la paciencia es fruto del Espíritu Santo.

El apóstol Pablo habla del Amor de Dios, qué es inagotable, sin condiciones, sin límites, que es sanador; Dios nos ama y el Espíritu Santo lo hace real en nuestro corazón, «Dios nos amó y envió a su Hijo para qué nosotros fuéramos perdonados».

El Espíritu Santo está presente siempre con cada creyente

El Espíritu Santo está presente siempre con cada creyente, nos enseña la verdad en Dios, en Jesucristo, en su Persona y su Obra, en La Palabra de Dios, nos da valor, autoridad y gracia para estar con todas aquellas vidas con necesidades a veces olvidadas, ignoradas, rechazadas; valor, autoridad y gracia para dar a conocer el Evangelio a toda vida.

Te invito a qué podamos orar juntos: Dios tú Amor, tú Gracia nos da a conocer y nos permite creer en tu Hijo Jesucristo, Por la Fe recibimos amor, perdón, sanidad, esperanza, aprendemos sobre la paciencia, sobre el Espíritu Santo y por todos estos beneficios te damos gracias y te adoramos.

Nos despedimos recordando lo qué nos enseña La Palabra de Dios «CUAN HERMOSOS SON LOS PIES DE LOS QUÉ ANUNCIAN LA PAZ, DE LOS QUÉ ANUNCIAN BUENAS NUEVAS»