En Contacto con Dios: Gloria a Dios en las alturas

— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —

Saludamos nuevamente en este día a todos nuestros hermanos y hermanas, amigos y amigas, como también a los simpatizantes del Facebook del “Templo Unción”, estando “En Contacto con Dios”, a través del “Ministerio Evangelístico Unción Para la Ciudad”.

En estos últimos tiempos, seguramente muchos hemos vivido días muy intensos. Eso nos pasó porque esperamos la Navidad con tanta ansiedad, que se nos vino muy de repente, y ya pasaron unos días de tal manera que nos parece mentira que una fecha como esta, ya terminó. Quizás juega mucho nuestras ansiedades y con la velocidad que andamos todos los días, que no alcanzamos a disfrutar los momentos importantes.

Hablábamos hace unos días cuando el Ángel de Dios les anunció a los pastores el nacimiento de Jesús en Belén, y luego escucharon un coro de ángeles que cantaban; “Gloria a Dios en las alturas.  En la tierra paz, buena voluntad para con los hombres”. Cuando los sabios de oriente, llegaron a ver al niño Jesús en un pesebre, dice la Biblia que lo “adoraron”. ¿Qué queremos compartir con esto? Es la importancia de que desde el cielo, a través de los ángeles, adoraron a Jesús, y en la tierra por medio de los pastores y los magos, su deseo principal era adoran y entregar presentes  al niño que había nacido. Ellos mismos lo declararon, “el Rey de los Judíos”. Desde el cielo nos enseña, que allá arriba hay una incesante alabanza; “A él sea la Gloria ahora y siempre”.

La Alabanza en el cielo, nunca termina. Por tal motivo como comparto en algunas oportunidades, “comencemos a Alabar a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo aquí en la tierra”, porque de lo contrario cuando lleguemos al cielo, si Dios nos considera aptos, podremos ser parte de las “huestes celestiales” que Alababan a Dios cuando Jesús nació. Para que nosotros lo hagamos ahora sobre la tierra, es porque estamos reconociendo lo que vino a hacer Jesús por toda la humanidad y en lo particular por cada uno de nosotros.

Cuando nosotros le cantamos al Creador, estamos anticipando el momento en el cual nos uniremos a otros, para atribuirle toda “La Gloria a Jesús”. ¿Lo glorificamos como a Él le agrada? Las palabras del Apóstol Pedro en su segunda carta capítulo 3:18 Dicen: “¡A Él sea la Gloria ahora y siempre!”. ¿Podemos hacer nuestra esta expresión diaria?, no es solo cuando participemos de alguna reunión. Pero esa expresión, no significa decirlo o cantarlo solamente, aunque lo deberíamos hacer. Es tener un estilo de vida que a través de nuestras acciones, en las diferentes actividades que realizamos, le podamos dar la “Gloria a Dios, siempre”. No por los que nos escuchan o miran quienes nos rodean, sino en nuestras actitudes para con Él siempre.

Dios es el único merecedor de nuestra Alabanza y Adoración. Vemos que muchas personas quieren ver alimentar su ego, por el que dirán de las otras personas, y en eso fallan porque nunca les es suficiente.

Podamos decir en este día; “Señor, soy todo tuyo, tómame y permíteme que te glorifique ahora, en todo lo que diga, en todo lo que haga y también con todo lo que tengo, sea mucho o poco, pero Señor tú te mereces toda la Gloria, Honor y Alabanza». Por tal motivo comencemos a Alabar a Dios aquí en la tierra, para que cuando llegue el momento, formemos parte del Coro Celestial. Dios te Bendiga.