En Contacto con Dios: Enséñame a hacer tu Voluntad

— Juan Nieto, colaborador del Templo Unción —

Una nueva semana hemos comenzado y lo hacemos estando «En Contacto con Dios» por medio del Ministerio Evangelístico «Unción para la Ciudad» y a quienes por su intermedio alcanza recibiendo la Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en la Biblia el Salmo 143:10 NVI

«Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos»

Este Salmo 143 es una oración del Rey David pidiendo a Dios liberación y dirección ante una situación inesperada que le tocó vivir. David podía reconocer a Dios, reconocer su amor, fidelidad, justicia, obrar, podía reconocer la mano extendida de Dios ayudándolo, protegiéndolo. También reconocía que Dios siempre da respuesta a toda oración. Dios nos da liberación y dirección a toa aquella vida que se acerca, que cree, que se humilla, que lo reconoce como Dios y que ofrece su oración con un corazón sincero y humillado.

«Enséñama a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios».

«Enséñame». David expresa humildad, sumisión, reconoce que no lo sabe todo y pide sabiduría a Dios. Cuántos estamos dispuestos a ser humildes, sumisos, reconocer que no lo sabemos todo y pedimos sabiduría a Dios. «Si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios» podemos leer en el libro de Santiago 1:5

«Enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios». La voluntad es la capacidad o facultad por la que el ser humano es capaz de hacer elecciones y de determinar sus conductas frente a las influencias externas a su persona.

David se expresa sobre la Voluntad de Dios. En toda la Biblia aprendemos sobre la voluntad de Dios. Dios nos da instrucciones acerca de la manera que debemos vivir, «la voluntad de Dios es que toda la humanidad se salve»

«Esto es bueno y agradable a Dios nuestro salvador, pues Él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad» como lo enseña la 1 carta de Timoteo 2:34, por nuestra naturaleza buscamos hacer nuestra voluntad, nuestra conveniencia y a veces así nos va.

Josué, David, María, Jesús, son ejemplos que nos enseñan a vivir en la voluntad de Dios; nadie es más sabio y más poderoso que Dios.

«Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos». Si hemos reconocido a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador contamos con la enseñanza y la guía del Espíritu Santo.

Ninguno de nosotros nacimos sabiendo hacer la voluntad de Dios, la Palabra de Dios, Jesucristo, el Espíritu Santo nos permiten caminar en obediencia y en santidad por un terreno sin obstáculos, que es una vida de obediencia a Dios.

Te invito a que podamos orar juntos – Amado Dios, en humildad y en fe queremos pedirte «enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios» y nadie es más sabio y más poderoso que Tú.

Nos despedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña «Enséñame a hacer tu Voluntad, porque Tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos»