En contacto con Dios: El Valor de la Vida

— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Estamos en un nuevo día, “En Contacto con Dios”, por medio del Facebook del “Templo Unción” y a través del Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad.
En nuestro escrito anterior, dejamos una pregunta, la cual cada uno podía responder de acuerdo a lo que le parecía. Esa pregunta era; “¿Qué es la vida?”. Decíamos que era una pregunta que cada uno podía responder de manera personal, y algunos se animaron a hacerlo por medio del chat, dando a entender el agradecimiento a Dios por la vida que les ha dado, y de cómo podían llegar a disfrutarla y mejorarla cada día. Todos tenemos intereses personales en la vida. Algunos por posibilidades, otros por capacidades y algunos sin los medios para desarrollarla, a pesar de los intereses personales.
En este día les quiero compartir, dentro de toda la amplitud que podemos encontrar en la Biblia, lo que dijo en una oportunidad Jesús acerca de la vida, en Lucas 12:22-23; “Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán; ni por su cuerpo, con qué se vestirán. La vida tiene más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa”. En muchas oportunidades, las ansiedades nos dan una dirección equivocada de la vida; un aspecto equivocado de las expectativas en sí mismo, y una apariencia equivocada de Dios. La preocupación nos hace creer que la vida es solo lo que comemos y lo que nos ponemos. No es que este mal el comer o el vestirse, pero una actitud desmedida por lo exterior o material, nos hace confundir en las verdaderas prioridades que debemos tener. Es importante que nuestro presente, es que si tenemos vida, es porque Dios, “soplo sobre el hombre aliento de vida y fue el hombre un ser viviente”.
La vida de nosotros parte en lo que hizo Dios, por tal motivo tenemos que valorarla por lo que Él hizo por nosotros, y también por lo que continua haciendo cada día. En oportunidades las ansiedades nos ciega y nos impide ver como Dios nos cuida. Decía una canción; “Si Él cuida de las aves, cuidará también de mi”. Y esto es una realidad que debemos reconocer. Jesús no estaba sugiriendo que NO hiciéramos nada. Más bien, lo que Dios quiere es que depositemos nuestra confianza en El, y cooperemos con Él, usando las habilidades y oportunidades que Él nos da.
A veces creemos que las ansiedades logran cosas buenas en nuestra vida. Pero en vez de añadir, de sumar a nuestra vida, las ansiedades nos quitan vida, nos quitan tiempo importante, o por lo menos son una piedra de tropiezo para alcanzar las metas que nos proponemos. La ansiedad nos puede jugar en contra, no nos permite crecer espiritualmente, y nos hace igualitos a cualquier mortal de este mundo, sin desmerecer a nadie. ¿Cómo vamos a ser de buen testimonio a quienes no conocen a Cristo, y alentarlos a que pongan su fe en Jesucristo, si nosotras mismos estamos dudando de Dios, y preocupándonos? 1 Pedro 5:7 dice: “Depositen en Él toda ansiedad, porque El cuida de ustedes.” Esto no significa que no debemos pensar y proyectarnos hacia el futuro, o que nuestra vida no tenga un plan. Por eso en Isaías 41:10, DIOS dice, “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.” Cultivar un corazón agradecido es una protección, que nos mantendrá firmes y seguros, porque Dios guía nuestros pasos.
Dios les Bendiga. Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio.
