En Contacto con Dios: El Dios mío será mi Fuerza
— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Bienvenidos en este día, a escuchar y/o leer el devocional del “Ministerio Evangelístico Unción Para la Ciudad”, a través el Facebook del “Templo Unción”, a todos nuestros hermanos y hermanas, amigos y amigas como también simpatizantes de nuestra página. Deseamos mantener nuestra comunión, siempre estando, “En Contacto con Dios”.
Una de las cosas importantes que debemos mantener en nuestras vidas, es lograr tener una buena y mejor relación con Dios cada día. En los tiempos que vivimos, nos cuesta tener un equilibrio individual, respecto a llevarnos bien con nuestro prójimo. Vivimos tiempos muy desordenados, corremos para todos lados, sin tener en general un punto o meta clara hacia donde queremos llegar. Siempre nos planteamos al final de cada año lo que hemos hecho, si fue bueno, regular o malo. Pero eso genera una desventaja, ya que lo que hicimos o dejamos de hacer sea como fuere, no lo podemos solucionar. Estamos al comienzo de este año 2022, y podemos revertir todo lo que pudiera estar a nuestro alcance, en vez de mirar hacia atrás, mirando hacia adelante, preguntándonos: ¿Qué puedo hacer para mejorar todo lo que respecta a mi vida personal? Sabiendo que si podemos lograr algo dentro de nuestras fuerzas, cuanto podemos ayudar a quienes están a nuestro alrededor.
En Isaías 49:5, el Profeta dice; “…Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré a los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza)”. El Profeta termina el versículo diciendo “…el Dios mío será mi fuerza”. Nuestra fuerza, por más que hagamos todo lo posible, es limitada. Es por eso que nos desgastamos, nos desanimamos, nos creemos nada porque no vemos soluciones inmediatas. El desgaste, tanto físico, mental o espiritual, llega a producirnos una carga de tal manera, que nos atemorizamos, nos bloqueamos, hasta quedamos paralizados porque no sabemos hacia dónde ir. Pero cuando creemos en el propósito que Dios tiene para nuestras vidas, el plan que Él ha elaborado, lo descubrimos cuando entramos en una verdadera relación personal con Dios.
Isaías dice “el que me formó para ser su siervo…”. Está reconociendo un plan, un proyecto diseñado por Dios en los cielos, para que su pueblo como menciona a Jacob (engañador) y congregarle a Israel (príncipe), nos habla que su mensaje será transformador. Lo hizo con Isaías primero cuando fue llamado y aceptó el desafío que Dios le propuso, pero en este pasaje está adelantando lo que hará Cristo en las naciones. Pero va mucho más allá, el Poder que Dios en Cristo le delegó a la Iglesia, porque la Iglesia a los ojos de Jehová es vista de una manera diferente de como se ve a sí misma.
Nosotros somos la Iglesia, y muchas veces nos desmerecemos o desmerecemos a los que están a nuestro alrededor. Dios valoró a Isaías, porque sus ojos estaban sobre él. Déjame decirte en este día; Así como los ojos de Dios estaban sobre Isaías, estaban sobre Cristo, hoy están sobre cada creyente que no se vale de sus propias fuerzas o conocimientos, sino que dice como Isaías; “Dios mío será mi fuerza”. La versión de la Nueva Traducción Viviente dice; “…El Señor me ha honrado y me ha dado fuerzas”.
Quiero decirte en este día, y para este tiempo, Dios ya nos ha dado fuerzas, lo que debemos hacer nosotros es tomar la fuerza que viene de Dios, volver nosotros primero, a Dios, para ser un canal de Bendición para otros, y alentar a sus hijos a volver a Dios, a congregarse en Su Casa, porque el Padre nos espera en este tiempo. Es el tiempo, no lo dejemos pasar, miremos hacia adelante y podamos cumplir con el Propósito que Dios ha construido en los cielos para nuestras vidas. Dios nos Bendiga.
