En Contacto Con Dios: Dios nos guía hacia una madurez plena
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Nuevamente nos volvemos a encontrar en este espacio llamado» En Contacto con Dios» a través de Unción para La Ciudad recibiendo juntos La Palabra de Dios. Te invito a qué podamos leer en La Biblia el libro de Santiago 1:12 RV 1960.
El apóstol Santiago en los primeros tres capítulos de su carta nos habla de la verificación de la Fe genuina; Dios nos guía hacia una madurez plena como cristianos; Dios tiene muchas metas y objetivos en sus pruebas, la que Santiago ha enfatizado aquí es la paciencia que es parte de el fruto del Espíritu Santo. Paciencia calma o tranquilidad para esperar, que desafío ¿verdad?, en especial en este tiempo.
Bienaventurado, la misma palabra que Jesús uso en el Sermón del Monte, alguien escribió lo siguiente: «lleva el significado, la idea de una satisfacción, un gozo que solamente el Señor mismo puede dar a quienes por Su causa y en Su poder han perseverado pacientemente».
«El que soporta» hemos leído. Soportar es sostener o llevar sobre sí una carga o peso, es tolerar o llevar con paciencia, leemos en 1 Pedro 3:18 lo siguiente: «Pero también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos para llevarnos a Dios» . Dios envío a Cristo, Cristo es el único que soportó en verdad toda la maldad, las dolencias, las enfermedades, las rebeliones de toda la humanidad, para darnos hoy vida, salvación, paz, libertad, sanidad y esperanza; soportar es no dejar de confiar en Dios.
Jesús nos prometió: «Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo»
El apóstol Santiago menciona la palabra prueba que es la acción de probar a alguien o algo para conocer sus cualidades, verificar su eficacia, saber cómo funciona o que resultado produce. Mucho de lo que tenemos y usamos antes a sido probado; también muchos hemos pasado o estamos pasando pruebas; Jesús nos prometió: «Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo», está promesa es realidad al creer en El, al estar de rodillas en oración ante El y recibir su ayuda, su fuerza, su amor y su paz.
Te invito a qué podamos orar juntos: Jesús tú eres quién en verdad nos haces vivir siendo bienaventurados.
Nos despedimos recordando La Palabra de Dios que nos enseña «BIENAVENTURADO EL QUÉ TIENE EN TÍ SUS FUERZAS. EN CUYO CORAZÓN ESTÁN TUS CAMINOS»
