En Contacto con Dios: Dios no nos abandona

— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —

Buenos días, Buenas tardes y Buenas noches. Tenemos un nuevo tiempo de Lectura y Reflexión, compartiendo con todos nuestros hermanos y amigos, para estar: “En Contacto con Dios”.

Uno de los problemas que vive nuestra sociedad es “el abandono”. Somos abandonados por nuestros seres queridos, por nuestros amigos, por nuestros vecinos, por aquellos que una vez hemos confiado y con el tiempo, nos han decepcionado.

Generalmente, siempre nosotros miramos hacia aquellos que nos han perjudicado en algún área de nuestras vidas. Lo que no evaluamos nosotros, cuando, en algún momento hemos ocasionado un abandono a quienes confiaron en nosotros y los hemos decepcionado. Quizás esa sea una característica de muchos de nosotros hacia los demás, pero nunca nos hemos puesto a pensar, cuantos de nosotros hemos defraudado o decepcionado a quienes teníamos delante nuestro. Muchos reclamamos que no nos hagan aquello que en algún momento nos hicieron, pero consiente o inconscientemente, repetimos actitudes de aquello que nos han hecho.

Vamos a leer un Salmo y quisiera que lo puedan compartir, porque allí, la escritura, en medio de sus preocupaciones, donde se sentía, cansado, entristecido, puede dirigirse a  DIOS, con las  palabras que escribe en el Salmo 38:21-22 en la NVI dice así. “Señor, no me abandones; Dios mío, no te alejes de mí. 22 Señor de mi salvación, ¡ven pronto en mi ayuda!» Seguramente este es un ruego que sale de lo más profundo de nuestro ser, pero que en su gran mayoría nosotros lo expresamos.

Debemos tener la certeza que Dios siempre está en la persona del Espíritu Santo

“Señor, no me abandones”. Aquí tenemos una expresión del salmista, reconociendo sus limitaciones, aunque se creía fuerte, era el momento más difícil que tenía que atravesar. Posiblemente, muchos de nosotros estamos pasando situaciones inesperadas, difíciles, cuando todo está por empezar. Aquí está diciendo David; “No me abandones…”. Debemos tener la certeza que Dios siempre está en la persona del Espíritu Santo, así como lo declaró Jesús: “Yo estoy con ustedes todos los días…” Mateo 28:20”. Podríamos unir ambos versículos, en esta hora parafraseándolo diciendo: “Dios no me abandona, porque prometió que va a estar todos los días hasta el fin del mundo”. Podemos hacerlos nuestros estos pasajes, y declararlo con Fe: “Yo creo que Dios no me abandona y que prometió que me va acompañar todos los días”. También ese día, es este. Vivámoslo con el deseo de ser mejores cada día, porque nosotros tenemos al mejor, “JESUCRISTO”. Y Dios, las promesa que hace, las retribuye por medio de Él y por Su Espíritu Santo.

Seamos hacedores de Su Palabra, es el mensaje para nuestra vida y la tomamos para toda nuestra familia, para que se cumpla en nosotros y a través de nosotros, para que todos juntos podamos impactar a nuestra sociedad, diciendo, que todos tenemos a nuestra disposición, la Protección de Dios. Bendiciones.