En Contacto con Dios: Dios hace morada en quienes lo obedecen
Hoy es un buen día para estar «En Contacto con Dios» por medio de Unción para la Ciudad, recibiendo juntos la Palabra de Dios. Te invito a que podamos leer en la Biblia el Evangelio de Juan 14:23 NVI
«Le contestó Jesús: –El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra morada en él.» Jesús es quién nos da a conocer a Dios, nos da a conocer el amor, la misericordia, la gracia, el perdón, la libertad, la salvación, la santidad, la Palabra viva de Dios, la paz, la esperanza y mucho más.
Jesús siempre enseñó y preparó a sus discípulos para todo aquello que tuvieron que vivir. Jesús sabía que su hora de dar su vida en la cruz por toda la humanidad se estaba acercando; al leer este Evangelio de Juan desde el capítulo 12 hasta el capítulo 17 inclusive, nos encontramos con el ejemplo antes mencionado.
Jesús nos enseña «Las palabras que le he hablado son Espíritu y son Vida». Así como nos alimentamos para nutrir el cuerpo con los alimentos cada día, Jesús nos enseña e invita siempre a alimentarnos y nutrirnos en lo espiritual. La Palabra de Dios es más que papel y tinta; la Palabra de Dios es Espíritu y es Vida.
«Y mi Padre lo amará, y haremos nuestra morada en él.»
«El que me ama, obedecerá mi Palabra…» La obediencia a Jesús es amarlo a Él, amar la Palabra de Dios. Es reconocer cada día que necesitamos creer en Jesús y no temer. Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida por el que conocemos más de Él. Más de Dios. Más del Espíritu Santo. Así podemos seguir el Camino y vivir de acuerdo a la Voluntad de Dios.
«Y mi Padre lo amará, y haremos nuestra morada en él.» El amor, la obediencia nos permite disfrutar de la misma presencia de Dios, de Jesús y del Espíritu Santo continuamente. Y también recibimos Paz al amar, al obedecer, al creer, al recibir paz podemos vivir el presente.
Te invito a que podamos orar juntos – Jesús, gracias por tu ejemplo y tu enseñanza de amor y de obediencia. Hoy por ti podemos vivir el presente en amor, en obediencia, en fe y en paz.
Nos desdepedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña «–El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra morada en él.»
