En Contacto con Dios: Dios conoce Nuestro Camino

— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —

En este día saludamos a todos nuestros queridos seguidores del Facebook del “Templo Unción”, deseando que disfrutemos todos de una nueva jornada.

Estamos transitando cada uno nuestro camino en la vida, tratando de alcanzar sueños, metas, logros que deseamos alcanzar. Algunos lo hacen de manera evidente, proponiéndose objetivos a corto, mediano y largo plazo. Seguramente en su mayoría con diferentes esfuerzos de manera loable y reconocida por los demás. Otros buscan atajos o perjudicar a otros sin ningún tipo de remordimiento. Pero seguramente quienes lo hagan de las mejores manera, podrán caminar con la frente alta, y reflejar con hidalguía los logros alcanzados y además dejando buenas enseñanzas para las nuevas generaciones. Lo importante es, si tenemos algunos errores, corregirlos a tiempo para no caer en los mismos nuevamente.

Lo que queremos resaltar hoy, es que por más que querramos ocultar nuestro camino, Dios lo conoce mucho mejor que nosotros. Él sabe si vamos por el camino correcto o el equivocado.

En Job 23:10 dice: “El conoce el camino por donde voy; cuando me haya probado saldré como el oro”, (Versión Moderna). Job sabía el camino por donde estaba transitando, pero mucho mejor lo conocía Dios. Algunos de nosotros, no sabemos el camino por donde vamos y menos sabemos, “a dónde vamos” Quiere decir que no tenemos claridad en los pasos que debemos dar. Por tal motivo caemos en la desesperación, en estados de miedos y temores porque no sabemos que puede llegar a ocurrir, al siguiente paso. Todo afecta a nuestras relaciones interpersonales, familiares y sociales.

El conoce el camino por donde voy; cuando me haya probado saldré como el oro

Algunos piensan que Dios se ha retirado de su lado y ya no los acompaña como lo solía hacer antes, sin embargo hay muchos casos que Él está más cerca de lo que nosotros tengamos noción. Dice el Salmo 142:3; “Cuando mi espíritu me amustiaba dentro de mí. Tú conociste mi senda”. Dios conoce todo de nosotros, por donde vamos, que hacemos y que dejamos de hacer. Dios depositó su mirada en nosotros como dos luceros para alumbrar nuestros pasos. Él es quien trae luz a nuestro camino para saber por dónde vamos y corregir lo necesarios.

Los hombres cuando vienen los problemas se lo adjudican a “su mala suerte”, “los golpes de la vida”. Y cuando algo les sale bien se lo atribuyen a sus buenas capacidades o la suerte que tuvieron para lograr algo beneficioso. Debemos en todo tiempo resaltar “la buena voluntad de Dios agradable y perfecta” (Rom 12:2).

Si nuestra fe está puesta en Dios podemos lograr cosas mejores de las que hasta aquí hemos obtenido. Job tenía bien en claro que estaba en un proceso, por eso dice en el versículo mencionado al comienzo que cuando hayamos superado la prueba, saldremos como el oro.

Un minero que busca oro, tiene que quitar muchas cosas hasta encontrar la veta, piedras, tierra, basura. Cuando retira lo que no sirve y encuentra el oro, sabe lo valioso que es ese lugar por el contenido que posee. Nosotros para Dios somos de mucho valor. Permitamos que Él siga tratando con nosotros y retire lo que no sirve, para valorizar nuestras vidas. ¿Qué será lo que tiene que retirar? Malos hábitos, pensamientos, palabras, acciones y mucho más, y poner en nuestros pensamientos, corazones y boca todo aquello que ayuda al mejoramiento de la sociedad. Una vida de Fe y de compromiso con el próximo, de reflejar su presencia, de compartir lo que ha hecho en nuestras vidas para ser de Bendición a todo aquel que nos quiera escuchar. Por eso Dios en medio de la sociedad donde nos encontramos, está probando y puliendo nuestras vidas para que podamos sacar el mayor tesoro dentro de nosotros y compartir con los más necesitados. Tengan un día Bendecido