En Contacto con Dios: Dios con Nosotros
— Pastor Raúl Osvaldo D’Emilio —
Tengan todos, una buena jornada en este día tan particular. Estamos nuevamente a través del “Ministerio Evangelístico Unción Para la Ciudad”, para así encontrarnos, “En Contacto con Dios”, por medio del Facebook de “Templo Unción”. Una de las mayores características de las personas es, el nombre. Debemos recordar cuando se nos presenta a alguien, como se llama. Algunos decían antes, ¿cuál es tu gracia? Se referían al nombre de la persona, para saber uno con quien está hablando o a quien se tiene que dirigir por alguna razón específica.
Generalmente en la antigüedad el nombre de la persona, determinaba su característica, algo innato, que manifestaba las cualidades de misma. En Isaías 7:10, el profeta le dice al rey Acaz: “…pide una señal…”, y él no lo hace. Sin embargo en el versículo 14 le vuelve a decir; “…señal le será dada, y una joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emanuel”. Es por eso que el profeta alrededor de setecientos años antes, anuncia la llegada del mesías. Llegada que en esta fecha muchos recordamos y la importancia que fue para toda la humanidad, no solo en aquel momento, sino también ahora.
Su nombre anunciado por el profeta, fue Emanuel, significa “Dios con nosotros”. Si supiéramos la importancia de lo declarado en aquel tiempo hasta nuestros días, nos daríamos cuenta que, el mensaje sigue siendo presente aun en este tiempo. Aquel Emanuel anunciado es el mismo Jesucristo que nació hace más de dos mil años en Belén, y sigue estando con nosotros en este tiempo. Fue no solo un anuncio, sino una promesa a todo aquel que cree y desea creer.
El rey Acaz, no comprendió la oportunidad que tuvo de pedir una señal, pero la señal de todas maneras fue dada, porque a Dios le interesó, que todos contáramos con su compañía. Emanuel-Jesús, “Dios con nosotros”, al levantarnos, como hoy y también al acostarnos. Emanuel-Jesús, “Dios con nosotros”, en el trabajo, en el estudio, en nuestras actividades diarias, siempre se hace presente. Es “Nuestro compañero de viaje”. Pero también es mucho más que eso, es quien nos enseña por donde debemos andar. Eso ocurre cuando mantenemos una estrecha relación con Él.
Fue una promesa del mismo Emanuel-Jesús, que dijo antes de partir; “Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”, (Mateo 28:20). Es el mismo Emanuel-Jesús, que dijo, “No los voy a dejar huérfanos…” (Jn 14:18), y envió Su Espíritu Santo. Que hermoso es saber que contamos con un amigo y nos acompaña que todo momento. Aquel Dios hecho niño en un pesebre, fue el cumplimiento de la señal que fue anunciada por el profeta Isaías y perdura por los siglos de los siglos, que a su llegada, señal fue dada a los pastores, y canticos celestiales que decían: “Gloria a Dios en las alturas. Y en la tierra Paz, buena voluntad para con los hombres” (Luc. 2:13-14). Ese cantico se mantiene en nuestros días. Unámonos al coro de ángeles, aunque todavía no veamos la Paz anunciada en todo el mundo, pero la podemos tener en nuestros corazones y nosotros podamos darle la “Gloria a Dios” cada día.
Esta noche y siempre, es una buena oportunidad para hacerlo. El Emanuel-Jesús, el “Dios con nosotros”, se hace presente junto a nuestra familia y ocupa el centro en nuestras vidas y nos consuela por los que no están. Su promesa sigue siendo presente, el no cambia, permanece para siempre, y si tenemos oportunidad de hacerlo les invito a leer o escuchar este mensaje cuando estemos a punto de decir, “Feliz Navidad”. Ya que Navidad proviene del latín Nativitas, Natividad o Nacimiento, de Aquel que nació en Belén, el Emanuel-Jesús, “Dios con nosotros” hoy y en todo momento. Es mi deseo que pacemos una Feliz Noche Buena y Feliz Navidad para todos y todas. Dios les Bendiga.
