En Contacto con Dios: Compartir la Bendición
— Pastor; Raúl Osvaldo D’Emilio —
Esperando que tengamos todos la oportunidad de un nuevo día, donde muchos de nosotros tenemos compromisos de diferente índole, pero que importante es hacer una pausa y tomarnos un tiempo para estar, “En Contacto con Dios”, por medio del “Templo Unción”, deseando que todos nuestros hermanos, hermanas, amigos, amigas y seguidores, puedan encontrar en estas líneas una Palabra de parte de Dios que nos haga reflexionar.
Uno de los temas centrales de nuestra sociedad es la economía, y de cómo afecta a la mayoría de las personas. Es un poder concentrado en unos pocos, que afecta a la mayoría de las personas. El índice de pobreza a fines del año pasado estuvo alrededor del 37 al 40%. Pero en el caso de la indigencia, fue dentro de los parámetros del 10%. Muchos de los que tienen la responsabilidad de asistir a quienes están padeciendo necesidad, no alcanzan a solucionar los problemas que están sufriendo quienes se encuentran en esas condiciones. Quizás también de los que reciben estas líneas o audio, son algunos de ellos. Pero no podemos mirar para otro lado con el que pasa necesidad, cuando vivimos en una tierra tan rica y llena de oportunidades. Si, está bien que oremos por ellos, pero no es suficiente. Debemos hacer acciones que permitan que todas esas personas puedan salir de esa situación, con consejos y posibilidades de trabajo para que vivan dignamente.
El Apóstol Pablo, escribe a los Gálatas 2:10 lo siguiente; “Solamente nos pidieron que nos acordáramos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer”. Vemos que las necesidades de los más pobres es algo que ha ocurrido y ocurre siempre. Lo que nos está diciendo Pablo, es que hagamos el esfuerzo dentro de nuestras posibilidades, tratando de ayudar a los más necesitados. Esta situación que estaba pasando Pablo, nos manifiesta que, no solo debemos pensar en los pobres, sino combinarlo con el actuar, haciendo algo por ellos. Donde hay una necesidad, hay una Bendición de parte de Dios y los encargados de alcanzar esa Bendición somos nosotros en la medida que podamos hacerlo.
Jesús dijo en Mateo 25:40; “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aún los más pequeños, (los más necesitados), lo hicieron por mí”. En este tiempo, vemos que hablamos mucho y hacemos poco. Seguramente es una oportunidad que tenemos en demostrar la compasión y la misericordia que Dios por medio de Jesucristo ha tenido y tiene por con nosotros, realizando acciones hacia nuestro prójimo, no esperando recibir algo a cambio, sino que Él ya ha provisto para nuestras necesidades.
Por tal motivo el “Ministerio Evangelístico Unción Para La Ciudad”, te invita a que en cuanto puedas, compartas la Bendición que Dios te ha dado, y estaremos sumando un granito de arena en medio de tantas necesidades que están pasando muchos de los nuestros. Bendiciones.
