En Contacto con Dios: «Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová»
— Juan Nieto colaborador del Templo Unción —
Hoy es un buen momento dónde juntos estamos «En Contacto con Dios» por medio de Unción para La Ciudad recibiendo La Palabra de Dios. Te invito a leer en La Biblia el Salmo 33:12,20-22 RV 1960.
Al leer este Salmo 33 descubrimos 1 es un Salmo de Alabanza dirigido a Dios, 2 el salmista nos llama a alabar a Dios y nos da las razones por las cuales Él se lo merece, Dios es recto y fiel, justo y misericordioso, en todas sus palabras y en todas sus obras, Dios es soberano sobre todas las naciones y todos los pueblos, soberano en su consejo, en sus planes de paz y de bien, soberano en su poder para salvar, Dios es dador de vida, ayudador, libertador, sanador para todos los que le reconocen, los que se acercan con humildad y con amor, los que confían y esperan en Él.
«Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová», toda nación que se dispone a unirse a Dios y a sus propósitos recibe su bendición, es una unión de amor, fe, fidelidad, humildad, obediencia, entrega y servicio, es una nación Bienaventurada.
Al ver hoy nuestra nación muchas veces viene a nuestra mente cuántas situaciones de angustia, violencia, necesidad económica, social, emocional y espiritual nos toca y nos ha tocado vivir. ¿Es posible que podamos ser una nación Bienaventurada?
Dios nos creo, nos eligió y nos hizo nacer con el propósito de que podamos ponernos de acuerdo y seguir orando e intercediendo por nuestra nación
La respuesta la recibimos de Dios y es Sí, El nos creo, nos eligió y nos hizo nacer con el propósito de que podamos ponernos de acuerdo y seguir orando e intercediendo por nuestra nación, por las familias, por quienes gobiernan, por la situación sanitaria, económica, judicial, de educación, laboral.
En Dios esperamos, Él es nuestra ayuda y nuestra protección, el fundamento de nuestra Fe es Él y su Palabra.
Te invito a qué podamos orar juntos: Sólo en ti Dios encontramos respuesta a nuestra necesidad. Solo Tú puedes salvar, sanar y hacer a está Nación Argentina Bienaventurada.
Nos despedimos recordando la Palabra de Dios que nos enseña «BIENAVENTURADA LA NACIÓN CUYO DIOS ES EL SEÑOR».
